Nico González, el relevo perfecto de Rodri

No está siendo la temporada más regular de Nico González. El gallego ha encadenado rachas de titular indiscutible, con otros momentos de menor relevancia, con una lesión en enero que le apartó del once cuando más participación estaba teniendo.
Vivir a la sombra de Rodrigo Hernández tampoco debe ser fácil. Nico tiene por delante al que, por muchos, es considerado el mejor mediocentro de la actualidad. El prototipo de pivote perfecto, pese a que las lesiones le han maltratado en los últimos meses. Pero compartir día a día con el madrileño es una doble lectura deportiva para el joven canterano azulgrana. Por un lado, frustrante. Por otro, un aprendizaje continuo a cargo del Balón de Oro 2023.
Nico González, jugador del Manchester City / EFE
Y Nico entiende las cosas rápidamente. El proceso de adaptación al fútbol del Manchester City conlleva tiempo, pero el coruñés venía con los deberes hechos tras su etapa de formación en La Masia, donde estaba considerado como un más que interesante proyecto de futuro. Guardiola y Nico comparten muchas similitudes, filosofía de juego y hablan el mismo idioma sobre el césped.
Clínic en Wembley
Y eso se nota, porque tras un periodo de mes y medio sin oler la titularidad, al gallego le llegó la oportunidad en Wembley, en las semifinales de la FA Cup frente al Southampton, y se marcó un partidazo de aúpa. El 2-1 que firmó la remontada ‘cityzen’ no es anecdótico en el cómputo global de los noventa minutos.
En un partido en el que Pep Guardiola optó por rotaciones a destajo, Nico González asumió todos los galones. Conformando medular con Reijnders y Kovacic, el exazulgrana pautó el ritmo en uno de esos encuentros de masticar tornillos, de madurar la oportunidad, de mover el balón de lado a lado ante dos líneas de cinco en bloque bajo. En ese escenario, Nico se mueve como pez en el agua.
Si a esa pausa le unimos un golpeo extraordinario del balón, el resultado da un mediocentro de primerísimo nivel. Porque el gol que anotó Nico González es para verlo en bucle una y otra vez repetido. Impacto plano al balón, desde media distancia, y una trayectoria lineal del cuero tan propia de la Premier League. El tanto, además, culminaba la remontaba y sellaba el pase a la final de la FA Cup.
Con una nueva baja de Rodri, lesionado el pasado domingo ante el Arsenal -no se prevé de larga duración-, Nico se reivindicó como mejor lo sabe hacer, con todos sus argumentos futbolísticos. El trabajo silencioso también tiene recompensa.
.