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visitantes con cuentagotas y primeras ventas en la reapertura de las galerías de arte

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En Smart Gallery recibieron esta tarde a los primeros visitantes en cuatro meses, interesados ​​en las pinturas de Hernán Salamanca

protocolo especial, las galerías de arte porteñas volvieron al abrir hoy. Visitantes con cuentagotas -según la terminación del DNI-, ventas que venían cocinando a fuego lento y muchos cuidados fueron las constantes en un día frío. “Data-reactid =” 29 “> Con mucha expectativa y un protocolo especial, las galerías de arte porteñas volvieron a abrir hoy. Visitantes con cuentagotas -según la terminación del DNI-, ventas que venían cocinando a fuego lento y muchos cuidados fueron las constantes en un día frío.

“Hubo ganas de reabrir. Vinieron dos personas que querían ver la exposición como una salida recreativa y algunos clientes que tuvieron la visita pendiente”, cuenta Mariela Mayorga, de Smart Gallery, donde están colgadas las grandes pinturas de Hernán Salamanco, a solas desde principios de marzo. “La gente ya tiene muy naturalizado el guardar las distancias, así que fue muy bien. Estamos contentos y emocionados porque creemos que esto va a crecer”, dice.

Federico Gonz, de Quadro, en La Boca, sacó permiso para ir el sábado a limpiar y acondicionar la galería. En cuarentena, son los propios galeristas quienes se ocupan de pasar no uno sino dos trapos, según indica un protocolo específico. Valió la pena el esfuerzo. “Previo al intercambio de hace unas semanas, hoy un cliente viola la obra y tuvo una venta de Mariana Barón, artista de Mendoza. Fue el único visitante del día. Atípico también porque nunca trabajamos los lunes”, cuenta.

Max Gómez Canle. “data-reactid =” 32 “> Las citas se cuentan con los dedos de una mano. En Ruth Benzacar había una agenda para hoy … y se canceló diez minutos antes. Para mañana hay tres y para pasado, cinco interesados ​​en ver la exposición de Max Gómez Canle.

Con un protocolo estricto, las galerías de arte recibidas a recibir solo a visitantes con cita previa

Osías Yanov. “data-reactid =” 50 “> Nora Fisch no piensa en visitas recreativas sino productivas.” Hace un par de semanas venía hablando con un cliente, habíamos estado viendo juntos imágenes a través de la computadora. Hoy fui un rato antes de acomodar y limpiar, pasó el cliente y decidió comprarla. Fue raro, todos con barbijo, yo con acetato puesto y siempre con distancia “, cuenta. Vendió un dibujo de Osías Yanov.

Fisch comenta que después de un primer mes de parálisis, las preguntas se reactivaron. “Realizamos ventas virtuales y hemos enviado obras a las casas para las pruebas, y elijan o devuelvan. Las galerías tienen una doble función: son un negocio que vende obras y son productores culturales que tienen muestras de manera gratuita -explica Fisch-. Esa segunda parte no estamos haciendo, por ahora. Pero sí vamos a recibir a quienes quieren enriquecer su hogar con arte “.

Hay mucha cautela. “Es todo muy incierto”, dice Gachi Prieto. En su galería de Villa Crespo desmontaron la muestra de marzo y todavía no hemos podido colgar la siguiente por la logística. “Voy mañana por una visita agendada. Es de a poco”, señala.

Pasto tiene citas para jueves y viernes en su nueva sede de Av. Paseo Colón 1490, en el Distrito de las Artes, donde se ven las grandes pinturas de Mayra vom Brocke en la muestra Recipientes y gatos. “Se activó el interés. Creo que hay un consumo postergado. Hay muchas ganas de ver y comprar, y recuperar ese tiempo de aislamiento en que no pudo acceder a la experiencia estética”, piensa el galerista César Abelenda.

“Nos vamos a movilizar solo por citas”, dice Herminda Lahitte, una de las directoras de Hache. Ella como el artista que tiene en exposición, Gabriel Baggio, viven a pocas cuadras de la galería. Su muestra está desempolvada e iluminada, nuevamente. “¡Esperamos que nos aprovechen!”, Invita.

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