¡Esta revisión no contiene spoilers!
Es descorazonador ver cómo los problemas de salud mental todavía tienden a molestar a la sociedad, estigmatizando a quienes padecen diversas afecciones. Aunque la psicología ha sido un tema de estudio durante cientos de años, la gente aún no ha aprendido a lidiar con ella ni a aceptar a quienes tienen problemas serios. Por lo tanto, sigue siendo un tema importante de discusión en el arte, la literatura y el entretenimiento.
En esta película independiente en cuestión, vemos un intento tan brillante por parte de su director Ron Vignone, abordar el tema apremiante.
“Two Ways Home” sigue el viaje de Kathy (Tanna Frederick), quien después de ser puesta en libertad condicional, viaja a su casa de campo en Iowa para reunirse con su familia, sobre todo con su abuelo e hija, separados por 12 años. Al regresar a un entorno familiar, Kathy encuentra un desafío adaptarse a su nueva vida y estilo de vida mientras lucha con su trastorno bipolar y sus demonios internos. Sigue avanzando, a pesar de lo difícil que es encontrar esta nueva vida. La película trata más sobre la autocuración que simplemente sobre enfrentar desafíos.
El largometraje de 90 minutos trata sobre la salud mental, pero no se presenta como una película social cliché y contundente. Más bien, es una historia conmovedora de la familia, las relaciones y el autodescubrimiento, ya que habla sobre el trastorno bipolar y atrae la atención del público sobre la importancia del bienestar mental.
Si esta película es un intento exitoso de transmitir un mensaje sobre una crisis existencial, entonces fue posible gracias a la interpretación del personaje. Y el mérito es solo para Tanna Frederick, quien interpreta el papel principal de Kathy.
Director, actor y escritor, el personaje de Frederick es una inspiración para millones de mujeres que padecen condiciones similares o atraviesan situaciones similares en la vida. De cualquier manera, el boceto de su personaje encaja a la perfección y su actuación aún más.
Kathy es independiente pero vulnerable, audaz pero sensible, lo que la convierte en un personaje con el que muchas personas con TLP pueden identificarse. Sin embargo, el viaje de su personaje nunca es condescendiente con personas reales. Como audiencia, solo podemos esperar que esta película haga una contribución valiosa para reducir el estigma que rodea a la salud mental y ayude a las personas a encontrar el coraje para enfrentar sus desafíos, buscar ayuda y sanar.
En resumen, “Two Way Home” encaja perfectamente con las discusiones en curso sobre la crisis de salud mental y la creciente conciencia sobre el tema y es una visita obligada.
‘Two Ways Home’ acogerá su próxima proyección en el Golden State Festival el sábado 29 de febrero de 2020.










