Tofol Castanyer, el mallorquín introvertido que sigue ganando carreras a los 53 años
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A sus 53 años Tofol Castanyer (1972, Mallorca) no se arruga ante los veinteañeros que le rodean en Es Migjorn Gran. Al contrario, su presencia infunde respeto. Se dispone a correr la distancia de 44 kilómetros del Trail Menorca Camí de Cavalls, una prueba en la que ya atesora cuatro victorias en los cuatro ultras del programa: 185K, 100K, 85K y 58K. Y contra todo pronóstico -o no- cae la quinta. Esta vez en una prueba más corta e intensa que precisa de ritmos altos y gran destreza para avanzar en un terreno quebrado.
Tofol juega en casa y sus piernas forjadas sobre las montañas de media Europa no se detienen sobre un camino así. Le sobra habilidad para sortear los escarpados senderos de la isla. Y hacerlo a una velocidad inalcanzable para el resto de sus rivales. Es lo que tienen los elegidos de la naturaleza, una suerte de don para desempeñarse por encima de la condición humana en este tipo de situaciones.
Con un tiempo de 3:19:10 cruza la meta de Ciutadella aclamado por el público. Nueve segundos después de Tofol llega Marc López, de 25 años. Literalmente podría ser su hijo. El salto generacional es manifiesto y el episodio se vende por sí mismo. Un tipo con más de medio siglo ganando a un muchacho al que dobla la edad. Suena muy romántico y realmente lo es. Por eso el trail running es un deporte tan popular y adictivo. Y tan diferente a todos los demás.
Lejos del foco mediático desde hace años, Tofol Castanyer siempre fue un tipo introvertido. De la vieja escuela. No le apasionan las redes sociales ni presume de conquistas. Y podría hacerlo, por supuesto. Porque fue protagonista de uno de los capítulos más inolvidables de la historia de esta disciplina emergente. Sucedió en el año 2012 en pleno corazón de los Alpes. El mallorquín aparecía por sorpresa en las calles de Chamonix y ganaba la CCC adelantándose a las previsiones más optimistas de la organización.
Al llegar a la Place du Triangle de l’Amitié, una marea de corredores le observa atónito al otro lado de la alfombra de meta. Son los miles de participantes de UTMB a punto de salir. La masa humana se abre para dejarle paso y se retrasa la salida del ultramaratón más importante del mundo porque un chaval de Mallorca corrió más rápido de lo que nadie imaginó.
Por aquel entonces Tofol Castanyer era uno de los mejores ultreros del panorama internacional. Corría para el equipo Salomon, el más potente del mundo. Y compaginaba las carreras de larga distancia con el negocio familiar que su familia regenta en Sóller, su pueblo natal.
En pleno 2026, con la industria del trail running bien vertebrada y millones de entusiastas corriendo por los senderos, Tofol sigue añadiendo líneas a su palmarés. Una hoja de trabajo en la que figuran prestigiosas carreras y en aras de seguir creciendo hasta que la genética diga lo contrario.








