Premier League | El Chelsea tira 203 millones a la basura: apartados y transferibles
[ad_1]
En el sudoeste de Londres atan los perros con longanizas. En un barrio pudiente como el de Fulham, al sur del Támesis, el Chelsea se ha caracterizado en las últimas décadas por ser uno de los grandes agitadores del mercado, especialmente desde las llegadas del oligarca ruso Roman Abramovich y, posteriormente, del magnate estadounidense Todd Boehly a la poltrona de Stamford Bridge.
A ninguno de los dos multimillonarios le ha costado rascarse el bolsillo. Tanto si se ganaba como cuando se perdía, los ‘blues’ siempre han tenido plantillas competitivas, extensas y, con un denominador común: forjadas a base de talonario.
Muchos éxitos y varias decepciones
Pero no todas las apuestas del Chelsea han sido exitosas. Más frecuentemente de los esperado, los de Stamford Bridge han pagado precios por encima de cotización por futbolistas que no han acabado rindiendo lo esperado sobre el césped. A día de hoy, los ingleses cuentan con una plantilla sobredimensionada, ingestionable, con 44 efectivos que convierten los entrenamientos en un ejercicio multitudinario de futbolistas.
Enzo Maresca ha reclamado recortar sus efectivos. El italiano ya ha avisado a cuatro futbolistas que no entran en sus planes, que se busquen equipo. Jugadores que en su día costaron 207 millones de euros y que en estos momentos se ejercitan en solitario en las instalaciones de Cobham. No tienen sitio en el flamante campeón mundial.
El Chelsea abonó en su día 45 millones de euros al Mónaco por los servicios de este central polivalente, que se desenvuelve bien en los dos perfiles del eje y puede actuar, incluso, como lateral diestro.
Su primera temporada como ‘blue’, la 23-24, no convenció y en enero de 2025 se le buscó una cesión al Aston Villa. Unai Emery le dio la alternativa a las primeras de cambio, pero el francés acabó desapareciendo de las alineaciones y las convocatorias. Actualmente tiene un valor de mercado de 22 millones.
El protagonismo del extremo inglés, de origen jamaicano, se difuminó con el técnico Enzo Maresca. El italiano decidió darle salida el pasado verano, en una cesión poco productiva al Arsenal, donde fue relegado a la suplencia en 22 de los 29 partidos que disputó como ‘gunner’. Sterling apenas anotó un gol en la EFL Cup, algo insólito desde su irrupción en la élite con el Liverpool y en un atacante que ganó el ‘Golden Boy’ en 2014.
Costó 56,2 millones y a sus 30 años está obligado a un cambio de aires. El Chelsea espera recuperar una ínfima parte de la inversión que realizó hace dos campañas.
Su excelente rendimiento en el Leicester atrajo muchas miradas. Los gigantes de la Premier League intentaron seducirle y finalmente fue el Chelsea el que cazó la perdiz, previo pago de 50,20 millones de euros.
Chilwell nunca llegó a afianzarse como ‘blue’, en gran medida por la irrupción de Marc Cucurella. El catalán, tras un inicio irregular, se hizo con la titularidad en banda dejando al inglés entre dos aguas. Fue cedido al Crystal Palace, al que vio ganar la FA Cup desde el banquillo.
El fichaje de Joao Félix por el Chelsea es de los más misteriosos de los últimos tiempos. El portugués no caló en su cesión procedente del Atlético y, tras pasar por Barcelona, los londinenses pagaron 52 millones a los colchoneros antes de enviarlo a Milan a préstamo.
‘O Menino’ se encuentra entrenando en solitario a la espera de que se solucione su situación, con el Benfica y el propio futbolista negociando un viaje de vuelta a Lisboa, a los orígenes de un jugador que nunca fue el mismo lejos de Da Luz. Los encarnados lo vendieron por 120 millones y lo podrían repescar por 20, una sexta parte. Menudo negocio.
.
[ad_2]









