Nico Williams ahonda en la herida del Bayern en el mercado
Al Bayern de Múnich le toca reaccionar. Mejor dicho, está obligado a reaccionar. El ‘no’ de Nico Williams, pese a que Jan‑Christian Dreesen, CEO del club, quisiera quitar hierro al asunto, frustró los planes de la secretaría técnica. No estaban dispuestos a tirar la toalla por el de Pamplona, a quien le ofrecieron un suculento salario neto de 12 millones, cuando se daba por hecho que iba a vestir de azulgrana. Pero su repentina renovación con el Athletic aceleró el trabajo en las oficinas bávaras: trazar un plan B (y C o D) a Nico.
Tenían cierto margen de maniobra. Leroy Sané se marchaba al Galatasaray… pero el 1 de julio. De hecho, estuvo presente en el primer tramo del Mundial de Clubes. Y el adiós de Thomas Müller también era una realidad desde hacía unas cuantas semanas. Pero la desafortunada lesión de Jamal Musiala expondría, aún más si cabe, las carencias del Bayern de Múnich en la parcela ofensiva. Tanto, que Vincent Kompany puede contar con los dedos cuántos atacantes tiene a su disposición: Michael Olise, Serge Gnabry, Harry Kane o Kingsley Coman. Además del joven Jonah Kusi-Asare y un Bryan Zaragoza cuyo futuro está lejos de Múnich.

La grave lesión de Musiala / AP
A Musiala le tocó vivir la cara más amarga de este deporte. Una acción fortuita con Gianluigi Donnarumma en el encuentro de cuartos de final del Mundial le mantendrá alejado de los terrenos de juego, como mínimo, los próximos cuatro meses. De esta forma, y si se cumplen todos los plazos con normalidad, no reaparecerá hasta principios de 2026.
Según ‘Bild’, Vincent Kompany mantuvo una videollamada con Luis Díaz, prioridad del Gigante de Baviera para reforzar el ataque. El colombiano habría dado su ‘sí’ e informó al Liverpool de su deseo de cambiar de aires. Ahora todas las partes involucradas deberán llegar a un entente sobre su precio de salida.
Una nómina preocupante
Sea como fuere, la corta nómina de extremos en el Bayern es, cuanto menos, inquietante. Olise, Gnabry y Coman, tres perfiles distintos pero cuyos estados de forma son bien distintos. El ex del Palace es dueño y señor del carril derecho. Más generador (23 asistencias) que finalizador, pese a anotar 20 dianas este último curso, interioriza su juego para generar superioridades. Elegante y preciso con su regate, puede actuar perfectamente de mediapunta.

Los jugadores del Bayern celebrando el gol de Olise ante Boca / EFE
Más ‘veteranos’ son Coman (29) y Gnabry (30). El canterano del PSG no es fijo en el once de Kompany, sino que es más un revulsivo. Se especulaba con una posible salida este verano, pero el galo aporta velocidad y desequilibrio constante en la banda izquierda. Ideal para penetrar defensas cerradas.
Por su parte, el caso del alemán es algo más complejo. Con contrato hasta 2026, no apunta a moverse de Múnich pese a sufrir un notable declive, pues esta última campaña apenas anotó siete tantos, unas cifras goleadoras que distan de aquel Gnabry que tanto peligro causaba años atrás. Su papel se limita a sumar desde el banquillo o, incluso, para dar descanso a Kane.

Kingsley Coman, durante el Mundial de Clubes / X
Markus Babbel, exfutbolista bávaro, criticó con dureza la figura de Uli Hoeneß en una entrevista con ‘Absolut Fussball’, a quien culpa de las dificultades actuales del club. “Ni siquiera se da cuenta de que ahora mismo es el mayor problema del FC Bayern. Le está haciendo más daño que bien al club”, aseguró.
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