En tiempos de Valverde, un jugador del Barça B solía subir a entrenar con el primer equipo aunque, con Ernesto, jamás llegó a debutar con los mayores. Al final de temporada, ese canterano se fue del Barça y fichó por otro club.
Al llegar al nuevo destino, todos le preguntaban anécdotas del Camp Nou, de los cracks, del vestuario, de cómo era Messi en los entrenos … respondió Él que Messi era un fenómeno, sin duda, pero que lo que más le impresionaba en el campo Tito Vilanova era ver lo que hacía Dembélé con el balón. Por genial, por veloz y por insólito. Alucinaba con él.
Esta temporada, ya con Koeman, han llegado cinco nuevos jugadores. Uno de esos fichajes, a las pocas semanas del inicio de la Liga, recibió la llamada de un amigo para saber cómo le iban las cosas por Barcelona. Luego, le preguntó por el Barça y qué tal era eso de entrenar con Messi. Respondió que la experiencia de ver a León de cerca era todavía más impactante que en la tele y que en los partidos … Y, sin que el amigo le preguntase, el nuevo jugador del Barça agregó que lo que más le impresionaba era ver lo que era capaz de hacer Dembélé durante las sesiones de preparación. Dijo que nunca había visto nada igual. Dos versiones coincidentes. Sin la presión de los partidos, Ousmane debe ser triplemente espectacular.
Dembélé, en un entrenamiento del Barça










