“Está muy fuera de control. Nunca lo he visto en Madrid”

Barcelona ha experimentado en los últimos años un aumento de extranjeros europeos que trabajan en remoto, empleados de empresas internacionales y profesionales con salarios muy superiores al sueldo medio español. Su llegada también ha contribuido al encarecimiento general de los precios y, especialmente, al aumento del coste de la vivienda en la ciudad.
La ciudad condal combina clima, gastronomía, oferta cultural y buena conexión internacional, entre otros muchos factores, que la han convertido en un destino habitual para nómadas digitales.
El cambio también se refleja en los negocios y en el día a día de los barrios, que han visto multiplicarse los espacios de coworking, los colivings, las cafeterías de especialidad, los brunchs y los locales pensados para una clientela internacional. Muchos de estos establecimientos cuentan con cartas en inglés, precios más altos y una estética similar a la de otras grandes ciudades globales.
El uso del idioma también ha cambiado. Cada vez es más difícil que un vecino del centro de Barcelona pueda entrar en un local y ser atendido en catalán. De hecho, el inglés ha ganado presencia en comercios, restaurantes y espacios de trabajo, llegando a ser el primer idioma en el que se atiende a los clientes en un primer contacto.
El actor Mario Marzo habló en uno de sus últimos pódcast sobre esta situación que vivió mientras grababa un programa durante varios días en Barcelona: “La situación de Barcelona con los ‘expats’ está muy fuera de control y noto, desde fuera, una cierta crispación. Yo los primeros días flipaba porque nunca había visto en Madrid a una madre con su hijo en bici, saliendo del colegio, hablando en inglés”.
Una sensación que, según explicó, fue repitiéndose a medida que observaba escenas similares por distintos puntos de la ciudad: “No están de turistas, ves a todos pasando y hablando en inglés. Voy a la cafetería de especialidad que hay al lado del plató y hay una chica que me atiende directamente en inglés. Una chica que habla inglés y no habla español”.
También se ha generado un largo e importante debate en torno a la palabra ‘expat’. Algunos critican que se utilice para extranjeros occidentales, con estudios o alto poder adquisitivo, mientras que a otros perfiles se les denomina directamente inmigrantes.