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Especial Champions: grupos, estrellas, equipos y análisis


Ignacio Camacho

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Fuera los romanticismos. El dinero no tiene el monopolio de la felicidad, pero, en el fútbol al menos, tiene gran parte de las acciones. No hay otra forma de explicar si no lo que ha pasado este verano en Europa. En una época marcada por la fuerte crisis económica postpandémica, son los clubes financiados por los petrodólares los que han salido más reforzados que nunca. Y es que otra vez, a golpe de talonario, el Manchester City y el PSG son más favoritos que nunca para alzar esta Champions 2021/22 después de que ambos se hayan quedado a las puertas en los dos últimos años.

Con dos proyectos consolidados en sus respectivas ligas y afianzados en Europa, aunque les falta la Orejona para ponerle la guinda al pastel, PSG y City han formado dos plantillas maquiavélicas con el mismo fin que compartía Sauron en la trilogía de El Señor de los Anillos: gobernarlos a todos. Sobre todo el equipo francés, que con las incorporaciones galácticas de Messi y Sergio Ramos (más las de Donnarumma, Achraf y Wijnaldum) ha reunido un All Star en París en el que ya venían de serie Neymar y Mbappé. El City, por su parte, ha fichado a Grealish, un artista más para Guardiola.

El Chelsea, que a pesar de haber conquistado su segunda Champions es también un club forjado por los millones de Abramovich, es el otro gran aspirante. Al bloque campeón de Europa, se le ha unido Lukaku, el mejor jugador de la Serie A la temporada pasada, y Saúl, un todocampista de los que Tuchel suele sacar provecho.

Estos tres equipos más el siempre incombustible Bayern son las grandes amenazas para los equipos españoles en esta nueva Champions..

Guía de la Champions 2021/2022

Escudo M. City
Manchester City

Sin Harry Kane, principal gran objetivo para este mercado de fichajes, pero con Jack Grealish, que costó 120 millones de euros. El Manchester City presenta un equipo muy similar al de la temporada pasada, con el que consiguieron alcanzar la final de la Champions. Falta un escalón más; el escalón definitivo. 

Pep Guardiola no ha conseguido reforzar su delantera tras la salida del Kun Agüero así que todo quedará bajo la responsabilidad de Gabriel Jesus, Ferran Torres o cualquier otra opción que el técnico catalán decida como falso nueve, sea Foden, De Bruyne o Bernardo.

Aunque el plan de fichar a Kane no surtió efecto, y tampoco lo hizo el intento de convencer a Cristiano Ronaldo para asegurar la cuota goleadora que no quieren echar en falta durante el resto del curso, el City sigue siendo un equipo dominador en el fútbol inglés que busca dar otro paso más a nivel europeo.

Para ello, la reciente renovación de Ruben Dias, la presencia de Laporte y Stones en la zaga, así como la consolidación de talentos como Foden, hacen pensar que sigue siendo uno de los máximos favoritos. El nivel de De Bruyne, líder del proyecto, será clave,

Escudo PSG
PSG

El PSG ha hecho el mejor mercado de su historia y uno de los mejores de la historia del fútbol. La llegada de Messi supone un golpe definitivo para presentar la candidatura a la Champions League con la que lleva obsesionado diez años Al Khelaifi y, además, ha conseguido mantener a Mbappé, que estuvo a un paso del Real Madrid, pero finalmente continuará en la capital francesa.

El conjunto parisino no tiene excusas ya para no alzarse con la máxima competición continental. Al de Messi hay que añadir las incorporaciones de Sergio Ramos, Achraf, Donnaruma y Nuno Mendes, conformando un equipo de ensueño y una plantilla que está capacitada para ser la mejor de Europa esta temporada. Pochettino tiene un elenco de jugadores brillante cuya temporada se resumirá a lo que haga en la Champions. Todo lo que no sea conseguir la Copa de Europa será un fracaso en París, ya que el proyecto ha nacido por y para hacerse con la Orejona y poco importará lo que haga el equipo en Francia.

Escudo Brujas
Brujas

Tres títulos de liga en los últimos cinco años en Bélgica para un Brujas que vuelve por sus fueros y que ha conseguido asentarse en la fase de grupos de la Champions. El equipo que dirige Philippe Clement está completamente recuperado de una crisis institucional que le hizo mucho daño en la anterior década. Ahora, con jugadores jóvenes que deslumbran a Europa, intenta dar un paso al frente en la máxima competición continental, aunque el sueño de los octavos de final en un grupo en el que están PSG, City y Leipzig, se antoja quimérico.

Algunos futbolistas de ataque como Noa Lang y el veterano Bas Dost serán los protagonistas, además de su principal estrella, el buen centrocampista de ataque Vanaken, al que acompañarán en el medio Balanta, Vormer y el prometedor De Ketelaere, sin duda, la mejor línea del equipo. Algunas dudas atrás para una competición de tan alto nivel como la Champions, pese a que en la portería sigue un veterano: Mignolet.

Escudo Leipzig
Leipzig

No parecen depararle demasiada suerte los sorteos de Champions al RB Leipzig. Si el conjunto germanoriental se cruzó la temporada pasada con PSG y United en la fase de grupos, esta vez volverá a verse las caras con los parisinos y con el City de Guardiola. Mucho poderío al que se enfrentará una entidad que finalizó la pasada temporada de Bundesliga en segunda posición, pero que se encuentra en plena transición tras un mercado estival de lo más movido en el Red Bull Arena.

El Bayern le arrebató hasta tres pilares de su antiguo proyecto como fueron Upamecano, Sabitzer y el propio técnico, Julian Nagelsmann. Su puesto en el banquillo sajón lo ocupa Jesse Marsch, que se reencuentra en el Este de Alemania con un antiguo pupilo al que lanzó al estrellato durante su etapa en Salzburgo: Szoboszlai. André Silva, segundo máximo artillero de la temporada pasada en Bundesliga, es el referente en ataque y, atrás, tanto Gvardiol (Zagreb) como Simakan (Estrasburgo) serán los encargados de llenar el vacío que deja Upamecano. Olmo y Angeliño siguen dando un sabor español al nuevo Leipzig de Marsch. 

Escudo Atlético de Madrid
Atlético

El Atlético no estuvo muy fino en la pasada Champions. Se cruzó con el Chelsea, a la postre campeón, que fue mejor en una eliminatoria que ya empezó cuesta arriba al tener que jugar el Atlético en Bucarest como local. El equipo madrileño lo volverá a intentar otra vez. Es la filosofía del Cholo. Insistir todas las veces que haga falta. Y este año volverá a ser igual. Hay plantilla, con un equipo plagado de internacionales, y un grupo ya experimentado en estos encuentros, aunque la premisa es ir partido a partido. Primero pasar la fase de grupos y luego pensar en las siguientes rondas. 

La Champions es muy especial para el Atlético, para los jugadores, para los dirigentes y para los aficionados, pero debe suponer una acicate más que un gran peso en los jugadores. El Atlético no es favorito en las apuestas y muchos ya no le tendrán en cuenta a la hora de definir los equipos que pueden optar a levantar el título, pero eso es positivo para el equipo del Cholo Simeone. El técnico argentino firmó hasta 2024 y por lo tanto cuenta con varios intentos para levantar la Champions, y este año tiene el primero. Para los Oblak, Savic, Koke, Correa, Luis Suárez y compañía también supone un reto mayúsculo. Y ya se sabe que a esta plantilla le apasionan los retos.

Escudo Milan
Milan

El Milan vuelve a su casa, la Champions League, tras siete larguísimos años de espera. Su regreso hace más bonita hasta a la propia competición, que vuelve a acoger a uno de sus indiscutibles reyes, el siete veces campeón. Los rossoneri se presentan en un grupo complicadísimo, en el que apuntan a ser el aguafiestas: tienen poco que perder y un equipo muy serio. Maldini y Massara completaron la plantilla con diez fichajes y una mezcla perfecta entre talentos jóvenes y experiencia, pasando de Ibra y Giroud a Brahim, Tonali y Pellegri.

El malagueño tendrá que hacer olvidar a Calhanoglu (ahora el dorsal 10 es suyo), mientras que Mike Maignan empezó bien su complicado papel, ser heredero de Donnarumma, cuyo adiós sigue doliendo. Entre los líderes del conjunto de Pioli está sin duda Theo Hernández, que desde su llegada a San Siro se ha hecho sencillamente imparable. La Champions será el gran escaparate para mostrarle a Europa su verdadero valor.

Escudo Liverpool
Liverpool

Tras un año triste marcado por la sensación de fin de ciclo, el Liverpool tiene por delante el reto de volver a demostrar que es un equipo capaz de volver a proclamarse campeón. La trágica lesión de Van Dijk, que estuvo fuera toda la temporada, y el silencio en las gradas de Anfield, un estadio con mucha responsabilidad en los últimos éxitos de los reds, parecían alinearse para marcar el cierre de una etapa gloriosa. A Jürgen Klopp y a los suyos les toca demostrar este año todo lo contrario.

Ya en el final del curso anterior, se rebelaron hasta el punto de que fueron capaces de pasar de la nada en la Premier a un tercer puesto conquistado gracias a 26 puntos de los últimos 30 posibles, es decir, diez partidos sin cosechar una sola derrota. “Estamos ante algo grande”, reconocía Kloop entonces, y no se equivocaba.

La incómoda salida de Wijnaldum gratis este verano, unida al bajón de rendimiento de Firmino, lastran un poco las posibilidades del equipo arriba, pero Diogo Jota, que está ofreciendo un fútbol fantástico, y de nuevo Mané y Salah son una garantía. Además, futbolistas como Harvey Elliott, el último gran talento de la factoría red, están teniendo la posibilidad de dar un paso adelante, lo que a buen seguro agradece Kloop.

Si a eso le sumamos el retorno de Van Dijk y del You’ll Never Walk Alone a Anfield, nos sale un equipo que puede aspirar a todo. En las botas del gigante holandés, y sobre todo en su cabeza, pues su liderazgo es aún más importante que su fútbol, está la posibilidad de volver a dar ese salto de calidad al Liverpool que le hizo pasar de candidato a campeón.

Escudo Oporto
Oporto

La ceremonia de resistencia del Oporto en la última Champions le abrió de par en par los cuartos de final. Llegó hasta ahí porque se topó con el Chelsea, después campeón. Fue una gran demostración del poso táctico, carácter irreductible y firmeza competitiva del equipo de Conceiçao para dar guerra entre la élite europea. En un bloque compacto y solidario, muy eficaz en la estrategia, destacan el liderazgo eterno de Pepe, la calidad de Corona y Otavio y la explosión definitiva de Luis Díaz.

Arriba se fue Marega pero el español Toni Martínez ha emergido con fuerza en este inicio de curso. En la portería se ha producido un cambio de guardia con la entrada del joven Diogo Costa (21 años) en detrimento de Marchesín. Ninguno ofrece una fiabilidad entusiasta, como tampoco lo hacen los laterales debido a su irregularidad. Estas carencias comprometen a un equipo vigoroso y compenetrado que buscará con ardor los octavos de final. La estabilidad es su razón de ser.

 

Escudo Ajax
Ajax

El Ajax arranca la temporada con una de las plantillas más ilusionantes de los últimos años. A la espera de Onana, sancionado por dopaje hasta noviembre, Ten Hag tendrá varios ‘benditos problemas’ cuando elija su once para las grandes noches. Lo que ha parecido dejar claro en esta pretemporada es que sólo Mazraoui, Timber, Gravenberch, Tadic, Klaassen y Haller son titulares. Los otros cinco puestos pueden ir rotando dependiendo del día, todo a la espera de ver cómo funciona Berghuis (hasta este verano, estrella del máximo rival del club, el Feyenoord, al que han sacado por sólo 5,5 millones de euros), el joven Daramy (procedente del Copenhague por 12 millones de euros) y jóvenes promesas como Rensch, Kudus y Danilo.

Una plantilla larga a la que se le exige triunfar en las competiciones locales a pesar del sonrojante 0-4 que le metió el PSV en la Supercopa y que ilusiona para la Champions, donde otro año más se volverán a centrar los esfuerzos del club.

Escudo Besiktas
Besiktas

Tres años después de su última aparición en Champions, el Besiktas regresa a la máxima competición continental como único representante del fútbol turco, venido a menos en la última década, al menos, en cuanto a éxitos europeos se refiere. Los de Yalcin regresan como campeones de liga y tienen motivos para ser optimistas. Cayeron en el grupo más sencillo del sorteo junto a Dortmund, Ajax y Sporting y su regreso a la Champions coincide con la vuelta de los aficionados a los estadios, un arma extra para un equipo que, como la mayoría de los clubes de su país, se alienta del famoso ‘infierno turco’ en las grandes citas europeas para ser más competitivo.

En cuanto a lo deportivo, el Besiktas se ha reforzado bien en ataque con las llegadas de Batshuayi y Ghezzal,ambos procedentes de la Premier. Atrás, tendrá problemas para parar a los Haland, Tadic y Gonçalves a pesar de la experiencia de jugadores como el croata Vida o los locales Meras y Yilmaz.

Escudo Borussia Dortmund
Dortmund

Al igual que los demás participantes alemanes en la Champions, el Borussia Dortmund afronta esta nueva temporada con un entrenador nuevo. Marco Rose, ex del Gladbach, sucede a Edin Terzic en el banquillo de un Signal Iduna Park en el que pretenden finalizar la fase de grupos en primera posición. Rose no alterará la filosofía de juego basada en la verticalidad y las transiciones rápidas que tanto caracteriza al BVB y que, también, está hecha a la medida de los jugadores que tiene.

Haaland, pichichi de la última edición de la máxima competición continental, sigue siendo la referencia del Borussia arriba y la gran amenaza para todos sus oponentes. Volvió a comenzar la temporada enchufadísimo y pretende seguir siendo decisivo en la que puede ser su última temporada vistiendo la elástica negriamarilla, ya que en 2022 entra en vigor una cláusula entre 75 y 90 millones de euros por el crack noruego que más de un club estará encantando de abonar. Malen es el sustituto de Sancho en un Dortmund en el que el español Morey seguirá de baja hasta 2022.

Escudo Sporting Portugal
Sporting

El Sporting regresa a la Champions con la ilusión por bandera después de que el conjunto lisboeta se proclamara campeón de la Liga NOS después de 19 años. ¡Y de qué manera!. El equipo dirigido por el joven técnico Ruben Amorim dominó de principio a fin el campeonato perdiendo solo un partido, ante el Benfica, cuando ya se había proclamado campeón de Portugal.

Amorim ha formado un bloque sólido, que solo encajó 20 goles en liga la temporada pasada, formado por jóvenes promesas y jugadores veteranos entre los que se encuentran dos españoles, Adán y Pedro Porro, dos piezas fundamentales en los éxitos del equipo sportinguista. Junto a ellos, destacan el mediocentro Palinha y el extremo derecho Pedro Gonçalves, ya fijos en las convocatorias de la selección portuguesa. Los veteranos Coates y el exbético Feddal forman una dupla defensiva de nivel y con mucha experiencia. El fichaje a última hora de Pablo Sarabia le aporta aún más calidad al equipo.

Escudo Real Madrid
Real Madrid

Es evidente que equipos como el PSG, con su concentración planetaria de Galácticos con Messi a la cabeza, es el gran favorito para ganar esta Champions. Como lo es el vigente campeón, el Chelsea de Tuchel, o ese City de Guardiola que lleva años intentándolo y que siempre se acaba quedándose a las puertas. Pero el Madrid tiene a Ancelotti, que tiene un talismán con esta competición.

Al igual que Zidane, el italiano es de los privilegiados que está en el selecto club que ha conquistado tres Champions como entrenador. Ganó dos con el Milán y la famosa Décima con el Madrid. Eso es justo lo que permite a los seguidores blancos no arrojar la toalla en esta nueva edición de la competición. 

Escudo Inter de Milán
Inter

Definir “montañas rusas” lo que ha vivido el Inter en los últimos meses es quedarse corto. Los nerazzurri han pasado de la ilusión de ganar el scudetto rompiendo la racha de la Juve, al miedo por la crisis económica de Suning, con sueldos no pagados y el temor a quedarse sin ninguna estrella. El verano comenzó con el repentino adiós de Conte y siguió con los de Achraf y Lukaku. El del belga fue el más doloroso no solo porque había prometido quedarse, sino también porque sustituirle, en el mercado, era imposible. Marotta, sin embargo, logró la manera de dejar al equipo muy competitivo. Antes que nada, apostó por Simone Inzaghi, que después de su gran aventura en la Lazio busca el gran salto. Con él, los interisti siguen utilizando el 3-5-2 de Conte y han empezado genial en la Serie A.

Los fichajes, además, ya demostraron que marcarán la diferencia en los primeros compromisos oficiales. Calhanoglu como agente libre fue un chollo, Dzeko llegó casi gratis, de Dumfries se habla genial y Joaquín Correa completa la delantera con rapidez y calidad. Además, se quedó Lautaro Martínez, cuyo adiós también ha estado sobre la mesa durante meses. Su continuidad es un golpe anímico muy importante y el argentino sabe que, ahora, el peso del equipo estará sobre sus hombros. El Inter casi perfecto del curso pasado tuvo un enorme lunar: su fracaso en la Champions. Nadie le pide a Simone Inzaghi ganar la Orejona (ni el scudetto), pero superar la fase de grupos sería una señal enorme sobre el proyecto, que sigue vivo, y también ayudaría mucho las arcas de la entidad. Los nerazzurri se jugarán la vida en las noches europeas. Y las visitas en San Siro siempre son complicadas

Escudo Shakhtar
Shakhtar

Al italiano De Zerbi se le ha encargado la tarea de recuperar el trono en Ucrania y jugarle de tú a tú a los grandes europeos. Su sugerente filosofía se ajusta a la interminable lista de jugadores brasileños del Shakhtar. Son 13 en total. En este mercado aterrizaron Pedrinho y el exbarcelonista Marlon. También llegó Lassina Traoré, por el que pagaron al Ajax unos 40 millones.

Nunca ha faltado en el Shakhtar dinero, destinado casi siempre al jugador brasileño. Como demostró mismamente ante el Madrid en la edición anterior, ganando los dos partidos, no se puede subestimar al Shakhtar en el aspecto ofensivo. Otro asunto bien distinto es su respuesta defensiva, empezando por la portería. Trubin ya dio el relevo al veterano Pyatov, que tuvo que asumir la titularidad en la primera parte de la temporada. Pero el joven portero ofrece un rendimiento desigual. Su irregularidad es un reflejo de lo que es este Shakhtar a nivel colectivo.

Escudo Sheriff
Sheriff

La comunidad futbolera ha mirado con admiración el histórico recorrido del Sheriff Tiraspol este verano. Por primera vez estará en la Champions tras eliminar al Teuta albano, Alashkert armenio, Estrella Roja y Dinamo Zagreb. Un equipo sin país, de la región no reconocida de Transnistria, que ha sido campeón hasta 19 veces en Moldavia. Fue creado por dos ex miembros de la KGB y mantiene su simbología soviética. De ahí que el contenido cultural e identitario del Sheriff sea mucho mayor que el interés futbolístico.

El equipo de Yuryi Vernydub es un bloque aguerrido, firme y siempre dispuesto a sorprender en situaciones de contraataque. Su mayor virtud es la fiereza defensiva (en otro partidos en las rondas previas solo encajó dos goles). Con 17 nacionalidades diferentes en su plantilla, un mosaico cultural, el Sheriff representará a todos los modestos y esas ligas olvidadas en el panorama europeo. La proeza ya está consumada.

Escudo Fútbol Club Barcelona
Barcelona

Definitivamente, el Barça se ha quitado el vestido de favorito. En los objetivos inmediatos del club está priorizar la competición española, pero eso no quita la mayor dignidad a la hora de competir. Después de cinco años saliendo por la puerta de atrás de la máxima competición europea después de haberse construido expectativas que no concordaban con la realidad, el discurso europeo del Barça empieza desde la humildad.

El listón, claro está exige pasar la fase de grupos y luego tratar de ir avanzando eliminatoria a eliminatoria. En el Barcelona se recuerda que hace un año, nadie daba un euro por el Chelsea como campeón de la Champions. Todo va a ser una cuestión de crecimiento a lo largo de la temporada.

Sin ir como favorito, el Barcelona también es consciente de que es un rival que nadie va a querer tener en frente, pero también los blaugrana rezan para no encontrarse con ciertos equipos en los cruces. En especial el PSG. Sin duda, un cruce prematuro ante Messi, Neymar y compañía sería una dura prueba para el barcelonismo.

Escudo Bayern Munich
Bayern

El Bayern de Múnich dio el primer golpe sobre la mesa en lo que va de temporada en Bundesliga. Se impusieron los de Julian Nagelsmann por 4-1 al RB Leipzig a domicilio, poniendo a prueba de esta manera que los bávaros van embalados hacia la que sería su décima ensaladera consecutiva en la máxima competición alemana. Suman tres victorias y un empate los muniqueses tras cuatro jornadas, una renta que le sirve para situarse segundos a un total de dos puntos del Wolfsburgo en lo más alto de la tabla. No pudo ser más especial la victoria para Nagelsmann, Upamecano y el debutante Sabitzer, que volvieron a la que fue su casa para salir victoriosos del Red Bull Arena.

Fue un partido de lo más igualado, en el que los errores se pagaron muy caro. El colegiado señaló penalti tras una mano en el área de Kampl e invitó a Lewandowski a que marcara su sexto tanto en lo que va de temporada. Sigue inspirado el polaco, que tiró de un Bayern que no fue capaz de hacerse con el dominio total del encuentro en el Este de Alemania. Tuvo Dani Olmo una ocasión de oro para poner las tablas antes del descanso, pero el disparo del internacional español se marchó alto.

Fue el Bayern el que salió mejor de vestuarios y terminó ampliando el marcador a los dos minutos del segundo tiempo. Nagelsmann introdujo a Musiala por el lesionado Gnabry y la joven e inspiradísima perla del Bayern anotó el segundo a pase de Davies. El gol supuso la puntilla para un Leipzig que tiró de carácter y recortó diferencias por medio de André Silva hasta que el VAR anuló el tanto por fuera de juego. Sané, en pleno estado de forma tras sus brillantes actuaciones con la Mannschaft, hizo el tercero y sentenció el choque. Laimer recortó diferencias a falta de media hora para el final, pero no fueron capaces los de Marsch de pelear por el partido y terminaron encajando el cuarto, obra de Choupo-Moting.

Un puesto por detrás del Bayern se sitúa el Borussia Dortmund, eterno rival de los bávaros en el que Erling Haaland sigue siendo decisivo. Un doblete del astro noruego fue clave a la hora de llevarse los tres puntos de Leverkusen y poner a prueba que los de Rose quieren pelear el título al Bayern. Suma un total de cinco tantos y cuatro asistencias el nene en tan solo cuatro partidos esta temporada. Y sigue siendo la principal esperanza de los aficionados en el Signal Iduna Park a la hora de arrebatar la ensaladera al Bayern una década después.

Escudo Benfica
Benfica

El Benfica es un clásico de Europa, cuyo nombre apela a la nostalgia de la máxima competición, dos veces campeón en los inicios de los años sesenta. Pero en sus tres últimas apariciones fue incapaz de abrirse paso a los octavos pese a afrontar una primera fase accesible. Su influencia pasada todavía luce en su orgullo competitivo y se permite mirar el presente con cierto optimismo. Bajo la dirección del ilustre Jorge Jesus, el Benfica es un equipo organizado, con variantes tácticas distintas y amenazante en la estrategia.

Su plantilla está engrosada por futbolistas de mayor categoría de lo que la liga portuguesa exige. El talento de Grimaldo o la clase técnica de Rafa Silva tendrían espacio en equipos de otra esfera futbolística. Arriba, a Seferovic, Carlos Vinicius y Darwin Núñez se ha añadido Yaremchuk que deleitó en la Eurocopa con Ucrania. En el otro lado del campo hay donde para elegir. Desde la experiencia de Otamendi y Vertonghen a la enérgica irrupción de Morato.

Escudo Dinamo Kiev
Dinamo Kiev

A la sombra del Shakhtar las últimas temporadas, el Dinamo de Kiev logró el título de liga en Ucrania cinco años después. Sin Lucescu nunca se hubiera producido. A sus 76 años, mito viviente de los banquillos, nada se le escapa y mantiene intacta una ilusión por el fútbol que contagia a sus jugadores. Es la clave de este Dinamo, que es cierto que pierde fuelle fuera de sus fronteras.

Sin ir más lejos, el último año no dejó una buena imagen en una fase de grupos en la que ya coincidió con el Barcelona y tampoco en la eliminatoria posterior de Europa League ante el Villarreal. Salió goleado en ambas instancias. Lucescu da valor al jugador ucraniano. No obstante, hasta nueve integrantes de este Dinamo disputaron la Eurocopa con la selección de Shevchenko. El Dinamo puede presumir de una buena camada de jugadores interesantes, pero los precedentes le auguran un corto recorrido en la Champions. Sería una pena por Lucescu.

Escudo Villarreal
Villarreal

El Villarreal CF regresa a la Liga de Campeones por cuarta vez en su historia, y lo hace gracias a haber ganado la Europa League. Los castellonenses afrontan la competición en la que han vivido las dos caras de la moneda de la misma, llegando a jugar unas semifinales y viviendo una participación desastrosa. Y es que en su primera participación en la 05-06 hicieron historia al llegar a las semifinales ante el Arsenal, en una participación que les hizo darse a conocer en el mundo. Tras la segunda participación en la 08-09, el equipo llegó a los octavos para caer con el Arsenal. Mientras que la pesadilla llegó en la temporada 11-12, en la que los amarillos perdieron todos los partidos de la fase de grupo, en que fue llamado grupo de la muerte (con Manchester City, Bayer Munich y Nápoles).

Para caer hace cinco temporadas en la fase previa con el Mónaco, lo que les dejó a puerta de su regreso. Ahora lo hacen vía Europa League, lo que hace que esta participación sea un regalo. Para el equipo de Emery esta participación llega en el mejor momento, ya que lo hace con un equipo armado, con una plantilla amplía, y con un equipo y un técnico, que saben ya lo que es competir ante los mejores. Por ello, esta es una prueba para el proyecto de los Roig, con la idea de medir la capacidad de competir otra vez ante los más grandes. Los amarillos regresan a la Champions con la idea de estar en la Europa League de no pasar la fase de grupos, aunque no descartan llegar lo más lejos posible como hicieron aquella primera vez en la que no los conocía nadie y acabaron asombrando al mundo.

Escudo Manchester United
Manchester United

La guinda del proyecto de Old Trafford. Después de Varane y Sancho, la presencia de Cristiano le da solidez y credibilidad a los diablos rojos, que quieren volver a la élite a lo grande. No se recuerda un verano más ilusionante en Old Trafford. Todo comenzó con el fichaje estratégico de Jadon Sancho, gran talento inglés en el extranjero, que llegó por 85 millones. A sus 21 años, está listo para ser decisivo con el Manchester United. Después se sumó Raphael Varane, una piedra fundamental para solidificar el proyecto de los diablos rojos junto a Maguire en el centro de la zaga.

Y el broche final lo puso Cristiano Ronaldo. En unas horas frenéticas, el conjunto de Solskjaer ha conseguido un goleador contrastado, una leyenda del fútbol y, por si fuera poco, un pedazo de la historia del club. Cristiano vuelve a Old Trafford con 36 años pero con la garantía del rendimiento asegurado. El portugués es el punto y final a una lista ofensiva de ensueño donde el técnico noruego tendrá que hacer malabares para contentar a todos: Cristiano, Bruno Fernandes, Rashford, Greenwood, Martial, Cavani, Pogba, Mata o Van de Beek.

El Manchester United lleva años intentando recuperar su imagen en la Premier League, competición que no ganan desde 2013, último año de Sir Alex Ferguson en el banquillo. Tampoco se han mostrado poderosos en la Champions League, hasta el punto de que sólo en la Europa League han sido capaces de rendir recientemente: semifinalistas en 2020, finalistas en 2021, campeones en 2017.

El proyecto de los diablos rojos, con Solskjer en el banquillo, necesita títulos. Futbolistas de calidad tienen de sobra, ahora falta que su rendimiento coral sea el que se espera de un club que ha realizado un mercado veraniego excelso y al que sólo le faltan los resultados para terminar de ser temible a lo largo de la temporada 2021/22.

En Old Trafford han conseguido juntar el pasado y el futuro. Entre Cristiano, Rashford, Greenwood y Sancho están las tres etapas pero con un extra añadido: todos son letales en el presente.

Escudo Atalanta
Atalanta

El Atalanta participa por tercera vez en su historia en la Champions League y ya no tiene miedo escénico. Los cuartos de 2020 y los octavos de 2021 demuestran que el equipo de Gasperini, que en la Serie A ya es una certeza, sabe ser grande también en las noches europeas y este, quizás, puede ser el curso de su gran salto. Haber perdido a Gollini y Romero es un sacrificio soportable si se sustituyen con jugadores del nivel de Juan Musso (que costó 20 millones) y Merih Demiral, procedente de la Juve (que, entre cesión y opción de compra, costará unos 30).

La Dea rechazó todas las ofertas por las otras estrellas (el Inter quiso a Zapata, pero no pudo) y, además, se reforzó con Zappacosta, Lovato y Koopmeiners, que apunta a ser otra joya de la corona. La apuesta de ‘Gasp’ seguirá siendo la misma: intensidad y calidad. Las llegadas de los laterales y la definición de Muriel, autor de 45 goles en sus primeros dos cursos como nerazzurro, serán sus armas.

Escudo Young Boys
Young Boys

A la sombra del Basilea durante tanto tiempo, el Young Boys es el actual capataz del fútbol suizo. Cuenta ya cuatro títulos ligueros seguidos después de 32 años de sequía anteriores. En este inicio de curso sí ha sido capaz de evitar el escollo de la fase previa de la Champions, donde cayó en tantas ocasiones. El Young Boys conserva el bloque de la pasada temporada, pero tuvo que salir a la búsqueda de un entrenador tras la decisión de Gerardo Seoane de embarcarse en el proyecto del Bayer Leverkusen.

El elegido fue David Wagner, ex del Huddersfield y Schalke, que fue asistente de Klopp en el Borussia Dortmund. Esa colaboración da una idea, salvando las distancias, de cómo se define el Young Boys. El plan de juego, bajo un 4-4-2 elástico, se basa en el ritmo alto y las transiciones con una mentalidad ofensiva destacada. Propone casi un ida y vuelta. En la Champions le puede salir caro, así como los equívocos graves que comete en zona defensiva o en alguna salida de balón.

Escudo Sevilla
Sevilla

Tras caer en los octavos de final de la pasada edición de la Champions League ante el Borussia Dortmund de Haaland, que hizo una escabechina en Nervión pero que acabó pidiendo la hora en el partido de vuelta, el Sevilla vuelve a tener como objetivo pasar la fase de grupos. La máxima competición continental se toma en el Sánchez Pizjuán como una fuente de ingresos que hay que priorizar. Como siempre, el objetivo del club será superarse, por lo que lo primero es solventar la fase inicial y que luego sea el sorteo el que depare las opciones de los de Lopetegui de hacer un camino más o menos largo en Europa. 

Ser el rey de la Europa League le ha servido al Sevilla para ganarse el respeto en el Viejo Continente. En la pasada edición rascó un meritorio empate ante el Chelsea en Stamford Bridge, pero la falta de fondo de armario para las rotaciones hizo que la visita de los ingleses a la capital de Andalucía se solventara con una dolorosa goleada en contra. Este año, el Sevilla tiene más argumentos para poder plantar cara a cualquiera, pero todo queda supeditado al objetivo prioritario de acabar la Liga entre los cuatro primeros. Los de Lopetegui no serán cabeza de serie pero sí que, a buen seguro, serán uno de los equipos del segundo bombo al que la mayoría de participantes querrán evitar a toda costa.

Escudo LOSC Lille
Lille

Tras haberse proclamado campeón de forma inesperada de la Ligue 1 en Champions, el Lille ha vuelto esta temporada a la realidad. El proyecto, iniciado por Gerard López y Luis Campos, ha desaparecido prácticamente tras la salida de ambos en enero. En verano, aunque no ha perdido a muchos jugadores de los que salieron campeones en mayo, ha sufrido pérdidas irreparables. Una de ellas es la de Galtier, el hombre milagro en el banquillo, y que fue sustituido por Gourvennec, un entrenador pragmático que, de momento, no ha convencido en sus primeros partidos a pesar de haberle ganado al PSG la Supercopa en agosto. Su última experiencia en Burdeos no invita al optimismo a los aficionados del Lille.

Siendo un equipo joven, de mucha calidad en el medio y en ataque y, con grandes jugadores para lanzar contragolpes, el Lille buscará clasificarse para los octavos en un grupo en el que tiene que superar a dos escollos como son Sevilla y Salzburgo. En cuanto a la plantilla, únicamente las bajas de Maignan (al Milan, suplida por Gbric, del Atlético) y de Soumaré han debilitado a un campeón venido a menos en los últimos partidos. La dupla Fonte-Botman en defensa, inexpugnable la temporada pasada, ya no aporta tanta contundencia y, en el medio, André sigue siendo un oasis en el desierto. No obstante, los norteños se encomiendan al talento de Ikoné, Bamba y Yazici, además de la mordiente de David y un rejuvenecido Yilmaz (36 años) en ataque para intentar, como mínimo, competir con el objetivo de soñar con una hipotética clasificación, algo que se antoja complicado viendo la dificultad del grupo y el favoritismo del Sevilla para ser primero.

Escudo Salzburgo
Salzburgo

Ya no extraña ver al Salzburgo entre los mejores. Los réditos deportivos de un proyecto económico relevante y bien pensado se empiezan a vislumbrar. Lo merece tanto por la inversión en jóvenes talentos como por el estilo futbolístico. Su autoridad resulta intratable en Austria y ahora necesita desafíos mayores. No para de preparar jugadores que

dan el salto a las grandes ligas. Haaland y Minamino primero, después Szoboszlai, y este verano Daka y Mwepu. Pero el Salzburgo permanece por una política de fichajes atractiva, personificada con Piatkowski, Simic y Capaldo, y una personalidad en el campo muy marcada. No importa que se vayan también los entrenadores. Ocurrió con Jesse Marsch, ahora en el club hermano Leipzig. Su sucesor es Matthias Jaissle, el nuevo Nagelsmann. A sus 33 años, defiende la idea que diferencia al Salzburgo. El sentido vertical del juego, la máxima agresividad en la presión y la apuesta por el talento aparecen como principales

Escudo Wolfsburgo
Wolfsburgo

La revelación de la temporada pasada en la Bundesliga ha empezado como un tiro a pesar de haber sufrido un cambio esencial en su banquillo. El ex del Barcelona Mark van Bommel heredó el cargo de Oliver Glasner en un Wolfsburgo que terminó el curso pasado en una sensacional cuarta posición y se marchó al reciente parón como líder en solitario de la máxima competición alemana tras tres triunfos de tres. Andará avisado el Sevilla de Lopetegui ante un equipo rocoso e incómodo como es el de Baja Sajonia.

Bajo las órdenes del neerlandés, los lobos quieren aumentar su cuota de posesión y seguir cargando por dos bandas de alto voltaje. Mbabu y Baku por la derecha al igual que Roussillon por la izquierda dotan el juego del Wolfsburgo de esa verticalidad que sabe aprovechar el gigantesco Weghorst arriba. Arnold y Schlager mueven los hilos en el centro del campo y Lacroix lidera una defensa que fue clave para meterse en la élite del continente seis años después. Quedará por ver cómo compaginan tres competiciones la vez.

Escudo Chelsea
Chelsea

Si el Chelsea de Thomas Tuchel fue campeón de la Champions la pasada temporada sin un ‘9’ puro, qué no podrá hacer este año con Romelu Lukaku en la plantilla. Los blues afrontan una nueva campaña con el belga como única, y no por ello menos deslumbrante, novedad en el equipo titular, pero lo cierto es que no necesitaban nada más. Si siguen rindiendo a nivel colectivo como lo hicieron en última mitad del curso anterior, es sin duda uno de los cuatro grandes favoritos para volver a levantar el trofeo.

Desde la portería y la defensa de tres, que conforma un bloque inexpugnable y solidario capaz de desesperar rivales, hasta un centro del campo que se ha llevado todos los elogios hasta la fecha. Y arriba, Mount, Pulisic, Havertz, Ziyech, Werner y Lukaku para afilar un equipo que es una roca.

La clave, como en todo equipo de este estilo, estará en la capacidad de Tuchel para mantener a toda la plantilla enchufada de cara a primavera, donde se decidirá si lo suyo fue una flor de unos meses o un proyecto a largo plazo.

Escudo Juventus
Juventus

La primera Juventus post-Cristiano es una incógnita. Desde la llegada del portugués los bianconeri han empezado a empeorar hasta romper, en mayo, su legendario periplo de nueve scudetti seguidos. En cuatro cursos los de Turín han tenido cuatro entrenadores distintos: después de Sarri y Pirlo, ha vuelto Allegri. Para el italiano, al que echaron en busca de un juego “más europeo”, es una venganza, pero ahora le tocará reconstruir.

Será una temporada de transición y no habrá el agobio de romper el gafe de la Copa de Europa, con el que no pudo ni Ronaldo. El entrenador eligió como su líder a Dybala, hambriento tras una temporada difícil, y apostará mucho por Morata, al que siempre apreció. La llegada de Locatelli es fundamental para la medular, mientras que, para sustituir a CR7, la directiva optó por el regreso de Kean. El joven Kaio Jorge completa la delantera: habrá que intentar entre todos suplir a los 30 goles por temporada que se fueron con Cristiano.

Escudo Malmoe
Malmoe

Contra todo pronóstico, el Malmoe ha logrado superar cuatro eliminatorias previas para hasta acceder a la fase de grupos de esta Champions y lo ha hecho tras perder solo uno de sus ocho partidos, el último, en la ronda previa final ante el Ludogorets búlgaro (2-1), en el que hizo valer el 2-0 de la ida. Previamente superó al Riga, al HJK Helsinki y al Rangers de Steven Gerrard. Por eso, a pesar del bajo nivel de su plantilla se le presupone un equipo muy competitivo, aunque no parece que esta competitividad sea suficiente para realizar un buen papel en la máxima competición continental.

La realidad del equipo sueco, vigente campeón de su liga, es que sería un verdadero éxito lograr la tercera plaza del grupo, que ya por sí parece complicado. Cuenta con la ventaja de que está mucho más rodado que sus rivales (ya se ha jugado más de media liga sueca) pero su plantilla apenas tiene experiencia en Europa. Sus jugadores más destacados son el delantero croata Çolak y el hispano-peruano Sergio Peña, ex del Granada.

Escudo Zenit
Zenit

El bajón de la Premier rusa en los últimos años ha hecho que su ránking UEFA disminuyese y que el campeón ruso perdiera su condición de cabeza de serie en el sorteo de la Champions, algo que dificulta las posibilidades del Zenit de pasar a los octavos de final, a los que no llega desde la temporada 2015/16. El equipo de Semak mantiene el bloque de los últimos años, con el que ha ganado las tres últimas ligas del país. Azmoun y Dzuyba son dos puñales en ataque, de lo mejor del fútbol del este; llevan años jugando juntos y se entienden a la perfección.

Son la principal arma de un equipo en el que les secundan jugadores contrastados en el fútbol ruso, como Mostovoi, Kuzyaev y Erokhin y extranjeros de nivel (Malcom, Barrios, Wendel y Lovren). Con muy pocas posibilidades de superar la fase de grupos (eliminar a Juventus o Chelsea sería una hazaña), el Zenit lo fía todo al tercer puesto, que no debería complicársele, puesto que tiene nivel más que de sobra para superar al Malmoe.

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