En el mercado futbolístico había mucha expectación por saber qué pasaría tras la crisis del coronavirus. Con las pérdidas que perdieron la mayoría de los clubes, la opinión publicada tendía a decir que en este mercado de verano, el precio de los traspasos bajaría ostensiblemente, que no se volvería a llegar a los 100 millones por un crack y que, gran parte de las operaciones, especialmente en forma de trueque. Puede que todo esto termine por pasar, pero el primer gran fichaje del verano, el de
Mauro Icardi
por el PSG, rompe con la primera premisa. El equipo francés le paga al Enterrar El valor del jugador en el mercado. Es decir, hace un año, cuando el argentino se fue cedido al PSG, cerraron una opción de compra por 70 millones. Ahora, si bien es cierto que no la paga íntegramente, el traspaso queda fijado en 50 millones + 8 más en variables. Es decir, la rebaja es menor de lo esperado.
La normal nueva normalidad ’ha tasado a
Icardi
en 58. Así las cosas, donde el gol sigue tan caro,
Timo
Werner
saldrá de Alemania por poco menos de 60 millones, y
Lautaro
Martínez
dejará el Enterrar por algo menos de esos 111 que tienen pactado. En “efectivo” o en especies, lo que determinará el precio de cada jugador será el número de ofertas y los años de duración del contrato que loden en su club actual.










