El Liverpool es campeón; Chiesa, todavía no
Ha sido una temporada realmente complicada para Federico Chiesa. El único fichaje del Liverpool este verano venía a Inglaterra para relanzar su carrera, aunque su primera experiencia en la Premier League no ha terminado por ser como se esperaba. Castigado por las lesiones o sin confianza por parte de Arne Slot, el extremo ha vivido un curso en la sombra donde se ha conformado con disputar minutos residuales en partidos de poca trascendencia.
Ahora, el italiano llega a la recta final de la temporada con un objetivo: ser considerado campeón oficial de la Premier League. A pesar de que su equipo celebró sobre el terreno de juego la consecución del título liguero tras la victoria contra el Tottenham, lo cierto es que para el extremo la realidad es bien distinta; para ser un campeón de pies a la cabeza en Inglaterra es necesario haber disputado un mínimo de cinco partidos con el equipo, un requisito que Chiesa todavía no ha cumplido con los reds.
El italiano se ha visto relegado al banquillo durante buena parte de la temporada. Se lesionó nada más llegar a Liverpool, aunque regresó a finales de año con las vistas puestas en ser un jugador importante para Arne Slot hasta final de curso. Nada más lejos de la realidad; Chiesa ha sido relegado a partidos coperos donde se ha conformado con minutos residuales en la mayoría de esos partidos.
Un partido para ser campeón
En Premier League, donde el Liverpool ha mantenido una solvente regularidad casi todo el curso que le ha permitido ser campeón a pleno derecho, el italiano solamente ha disputado cuatro partidos, ninguno como parte del once titular. Las cuentas no salen para que el delantero sea considerado campeón a pesar de que su equipo sí lo sea; la Premier League establece que un jugador debe disputar como mínimo cinco partidos para ser oficialmente campeón.
Con cuatro partidos todavía por disputarse, Arne Slot tendrá en sus manos confiar en Chiesa para que el italiano tenga el honor de ser el segundo italiano tras Mario Balotelli (2012) en ser considerado campeón en toda la historia de la Premier League. Con el título ganado, parece lógico que el técnico neerlandés pueda alinear a Chiesa en alguno de los duelos que le restan, que serán contra Chelsea, Arsenal, Brighton y Crystal Palace.
Si Chiesa no consigue llegar al mínimo, todavía tendrá una bala en la recámara. La Premier League reparte 40 medallas de campeón al club vencedor cada temporada y esas pueden ser distribuidas por el equipo a su discreción. Todo jugador que haya disputado cinco partidos como mínimo está obligado a recibirla, aunque el resto pueden ser entregadas como el club desee. Chiesa todavía no es oficialmente campeón, aunque el tiempo dirá si el italiano se convierte de manera formal como vencedor de la Premier League.
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