La presidenta del Consejo Superior de Deportes (CSD) tiene razón cuando argumenta que la vuelta del público a los estadios no puede ser un hecho aislado, sino que debe ser una cuestión conjunta de todos los clubes, no puede llevarse un cabo por fases. Sin embargo, en la sociedad se está faseando. Hay comunidades que pueden hacer cosas que otras aún no pueden. El presidente del Las Palmas, quien fue evaluado en primera instancia que llevaría aficionados al estadio, debió rectificar aunque su discurso era perfectamente entendido por una zona necesitada de turismo y con una afectación menor del Covid-19.
El fútbol ha ido muy rápido en su regreso, pero lo que he hecho de la mano de Sanidad y del Gobierno tras los pactos de Viana, en los que pusieron 200 millones de euros por encima de la mesa para repartir entre federaciones. Para la vuelta de aficionados no se va con la misma celeridad, mientras que en otros países corren más para que la gente vuelva a las gradas. Es bueno el regreso y la propia presidenta del CSD dejó abierta una puerta a la que volverá los aficionados esta misma temporada, aunque no en las primeras jornadas.
El regreso de la gente a los estadios sí que pueden dar un tono de normalidad al que sin duda ayudan a la vuelta del fútbol a la puerta cerrada. Pero lo que realmente volverá será la Liga, pero el fútbol definitivamente no regresará hasta que lo haga la gente, ya que en este juego no se puede separar la interacción entre la grada y los futbolistas. Es un espectáculo televisivo porque hay gente apasionada en el estadio.
Todo el mundo sabe que el regreso no será masivo. Estará bien hacerlo en fases, ahora que eso está tan de moda, pero hay que ponerse. De momento se podría dejar entrar a los medios de comunicación. Ese sería un paso de fase cero, después ya vendría el uno y el dos, con la progresiva entrada de los aficionados al estadio. Hay ganas de que vuelva el paquete completo. Tanto como









