el extraño lugar en el que se mete el consolador esta famosa de Telecinco

26 de junio de 2020
(14:42 CET)
Lydia Lozano está disfrutando como nunca estos días en los que ha cogido las riendas del espacio tras la espantada de Jorge Javier Vázquez. A la colaboradora Sálvame le da la vida, aunque a veces también se la quita por culpa de las bromas de sus compañeros que saben que es muy fácil hacerla llorar. La colaboradora se ha quedado de piedra con todo lo que ha pasado en La Casa Fuerte.
El nuevo reality de Telecinco da muchas noticias al programa. La tía de Fani aseguró que había ejercido la prostitución y ha provocado la ira y los nervios de la concursante, con ganas de dejar el concurso. Oriana tampoco se ha librado de las polémicas. Ni tampoco María Jesús Ruiz, que por culpa de unas palabras de Maite Galdeano ha abandonado la gala entre lágrimas. Un golpe muy bajo.
Galdeano no tuvo problemas en enseñar lo que tomaron en la maleta, su inseparable consolador. Un juguete sexual con el que se da placer. Sus compañeros aseguran que solo lo ha enseñado para generar debate. “Llevo cinco años sin nada, Jorge, pero como venía a un lugar de diversión y recreo”, específicamente la de Pamplona.
https://www.youtube.com/watch?v=ScaFQqY6lpk
Maite Galdeano estaba ilusionada con Labrador, sin embargo ha sentido el rechazo de este. Además, tras perder el asalto con Yola Berrocal y Leticia Sabater le ha tocado dormir esta semana en el jardín. Sin embargo ella quiere estar “SO-LA” y buscar irse al monte para “disfrutar de la brisa de la sierra”. “¿Te vas a llevar el consolador?“, le preguntaba Jorge Javier Vázquez muy pícaro pero no se esperaba la respuesta de Maite y se ha descolocadísimo. Como Lydia Lozano, con la boca abierta.
Al parecer al consolador le estoy dando uso, pero otro bien distinto al que tiene. “De vez en cuando lo utilizo para el cuello, para calmarme un poco, como la maquinilla de afeitar … Me lo pongo pero por la zona clitoriana”explicaba
En el concurso está sufriendo mucha tensión y ha encontrado la solución en su consolador. “Vine a liberarme, como llevo 5 años sin nada … Pensé que era un buen instrumento. Ni creo que vaya a utilizar pero bueno, para divertirnos “, comenta Maite, y fíjate que al final le ha llegado de perlas:” A veces me lo meto en las orejas “, ha terminado.