Dani Benítez | La confesión de Dani Benítez: “Yo lo que quería era volver a ser jugador de fútbol”
Dani Benítez ha abierto su corazón y ha contado su historia. Quien fuera futbolista del Granada, dio positivo en cocaína en 2014 y fue suspendido durante dos años, de marzo de 2014 a febrero de 2016. Y, ahora, diez años después, ha presentado su biografía ‘Mi historia la cuento yo’, escrita por Héctor García, para aclarar todo lo que se ha podido hablar y opinar a su alrededor.
Goza de un amplio recorrido en la élite. Pasó por las filas de Mallorca, Pontevedra, Elche, Granada, Alcorcón, Rácing Ferrol, AEL Limassol, Poblense, Sant Julià y Arenas de Armilla. Y relató en la ‘Cadena SER’ las dificultades que ha ido teniendo a lo largo de su vida.
“He tenido una vida muy complicada y difícil, por el tema familiar. Mi madre falleció en 2009 y tenía la costumbre de ira verla al cementerio antes de los partidos. Era como un ritual, y entre semana también solía ir. La relación con mi padre todo el mundo sabe que no ha sido buena, y cuando me fui de casa prácticamente no tenía ni los 16 años cumplidos“, confesó.
Además, le reconoció a Álvaro Benito en el programa ‘Carrusel Deportivo’ que “ha sido un poco complicado, y también por ese carácter que he tenido yo compaginado con el fútbol… Ha sido difícil todo, la verdad”.
“UNA RACHA MUY DIFÍCIL”
A Dani se le juntó todo, “además del positivo en cocaína me pasaron muchas cosas más“. Y tuvo que lidiar con todo el ruido de su alrededor, que no solo he afectó a él, sino a su familia.
“Hay una anécdota que le explico en el libro… Yo estoy en casa durmiendo y mi mujer recibe un mensaje diciendo que estoy en una discoteca… Se han dicho mil barbaridades de mí: la gente se inventa cosas y no sabe el daño que puede estar haciendo. Yo al final tengo mi familia y tengo mis hijos, y es complicado llevarlo“, explicó.
“CUANDO VOLVÍ LAS PUERTAS ESTABAN CERRADAS”
El mallorquín no se guarda nada en su libro. “La cocaína, cualquier tipo de droga o cualquier cagada que cometas en tu vida te va a llevar a lo peor… Lo pasé muy mal“, confesaba.
“Cuando volví de los dos años de sanción todas las puertas estaban cerradas. Y eso es una cosa que me dolió mucho. Es normal que no confíen en tí, pero es complicado… Yo lo que quería era volver a ser jugador de fútbol y demostrar que me equivoqué, que tuve un fallo. Fue una fallo muy grave, que no se tenía que haber cometido, pero no puedes borrarlo“.
A día de hoy, milita en las filas del Arenas de Armilla de Tercera RFEF, donde está disfrutando del fútbol y se encuentra lejos de los focos.
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