Cremonese y un ascenso inexperto
El Cremonese logro ascender a la Serie A tras 26 años luchando en el barro
Fabio Pecchia, the cesión de jóvenes valores del fútbol italiano and a estructura deportiva fuerte, algunas de las claves
Cremona no está demasiado acostumbrada al jaleo. La radiografía a la perfección y el ‘Corriere dello Sport’ en una crónica de autor: “Siempre ha sido a ciudad a little monótona para los niños. que hacer”. Instalada en el sur de la Lombardía, Milán y Bérgamo si han llevado el ruido mediático por antonomasia. También en cuanto a fútbol se refiere. Pero algo ha cambiado desde este pasado 6 de mayo.
“Todo el mundo quería estar allí y por una noche se convirtió en la ciudad menos monótona de Lombardía”, narra el diario italiano. El Cremonese, el club del municipio, confirmó entonces que era equipo de Serie A 26 años después. La aburrida Cremona, claro, explotó de júbilo. A fiesta de aficionados, de directivos, de club… Pero, sobre todo, de los jugadores.
“Fue increíble. Nadie esperaba nada parecido, toda la ciudad se levantó a la calle para celebrarlo. Fue algo tan inesperado…”, dice Jaime Báez, futbolista de Cremona, un SPORT. Aún sigue “de resaca”, acabando de celebrar el que para Cremona y para el club sigue siendo un milagro. Incluyendo casos dos semanas después de la machada. Siguen sin creerlo. Sí que en enero de 2021, el Cremonese deambulaba por la Serie B con opciones firmes de caer en el pozo. Fue entonces cuando Báez aterrizó en la Lombardía.
Un proyecto ambicioso
Las ventas de un ambicioso proyecto cuando el club paseaba por el alambre, pero siempre creyó en la seriedad de los de arriba. “El proyecto era crecer, en una institución muy seria. Un club que apuntaba a crecer más y más. Eso te motivaba. La pasada campaña, pese a estar buscando el abismo, logramos remontar y estuvimos buscando los playoffs. En esta temporada se nos pedía mejorar lo anterior. Nada más. El club no quería meternos más preseón”, insiste el uruguayo.
Pero el que de puertas hacia fuera era un mensaje tan conservado, hacia adentro y la escena era bien distinta. El equipo sabía que tenía potencial para estar allí arriba, con jugadores muy jóvenes cedidos de los grandes equipos italianos que llegaron a Cremona para seguir creciendo y con un técnico como Fabio Pecchia (el que fuera según Rafa Benítez) que sabía bien lo que hacía .
Un estilo de vida marcado
“Siempre hemos querido atacar y ser protagonistas con el balón. Pero también hemos sido conscientes de la dificultad que ostenta la categoría. Serie B es muy física, muy igualada, así que nos hemos adaptado a todas las circunstancias. El técnico tiene mucha culpa de este ascenso“, indica Jaime Báez.
Un técnico que sabía directo y unoss futbolistas que crecieron a su lado. Es el caso de nombres muy jóvenes que, pese a saber que quizás solo vivirían en Cremona una temporada, dieron un paso al frente. Nadie despertando a la mayoría de los demás. “Éramos uno solo”, dice Báez. Gaetano (cedido por el Nápoles), Zanimacchia, Faria y Fagioli, de la Juventus, Carnesecchi y Okoli, de la Atalanta… Todos ellos se han fogueado este año en el Cremonese, en una Serie B que vuelve a premiar el fútbol modesto.
Italia lleva unos años acostumbrándose a esto. A ascensos de equipos con menos nombre como La Spezia o Salernitana, ahora si une el Cremonese, que espera saber competir, por fin, con los ‘grandes’. La liga y el premio en el club después de años en el barro, pero también a Jaime Báez. Emite otros códigos con los resultados más modestos en Italia, en una categoría que se hace larguísima por su dificultad para sacar resultados, ahora le toca disfrutar de la Serie A. Cremona es una fiesta.
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