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bolsillos “pinchados”, mal humor social y un Mundial que da revancha a pocos

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Los datos preliminares que manejan en las empresas de alimentación no están ahí dos veces: el poder adquisitivo de los consumidores se reduce de forma acelerada debido a la aceleración inflacionariay eso se traduce claramente en un consumo refrigeración. Incluido en los rubros de productos de la canasta esencial.

La tendencia se insinuó durante octubre, y todo indica que se confirmó durante este noviembre que la puso fin. Así lo señalaron a iProfesional distintas compañías integras de la cadena de consumo masivo.

En octubre, el consumo de productos básicos mostró una caída de 4,5% con relación a igual período del año pasado. Un resultado en rojo que había sido suficiente para los comercios próximos -los pequeños autoservicios y almacenes del barrio-, que no pueden ofrecer a sus clientes precios más bajos que las cadenas de supermercados.

Precisamente, una de las apuestas de Sergio Massa es que el consumo masivo puede recuperarse gracias al acuerdo de precios firmado con fabricantes de alimentos y cadenas de supermercados.

Consumo: ¿esperanza o deseo?

Registros preliminares de fabricantes de alimentos y también de algunos supermercados – consultados por profesionales – informe un nivel de consumo que se mantiene en baja. Incluido en los productos básicos de canasta.

La sensación entre empresarios y comerciantes es que noviembre podría marcar una caída peor que la de octubre, nuevamente en comparación con el mismo mes de 2021. Al tiempo que ahora, en ese momento, incide la reactivación de la actividad económica pospandemia. Ahora, al revés, estaría enfriando en esa dinámica.

Consumo

Consumo

Consumo: la caída de noviembre podría ser peor que la de octubre.

La clave es la aceleración inflacionaria. Un IPC que descubre este año ha logrado alcanzar el 100% de rentabilidad que ha formado parte de una parte importante de la sociedad que no puede exigir ni ganar niveles crecientes de valor. Dicho de otra forma: salvo algunos sindicatos con gran poder de negociación -como bancos o camiones-, para el resto es muy difícil -sino imposible- no perder insumos en términos reales son semijantes subas de precios.

El paisaje tiene un sentido lógico y natural. impacto en el humor social. No es casualidad que la imagen del Gobierno se encuentre en relatos mínimos. Aun por debajo de los años de la pandemia, cuando existe un agrio debate sobre la forma de frenar la circulación del coronavirus.

El último acuerdo firmado entre Massa y las principales empresas del sector de gran consumo pretendía darle una revancha del lado del consumidor. De momento, este objetivo se mantiene como una deuda de la que hay que deshacerse.

La inflación se frena pero no alcanza

De acuerdo a la continuación que recopiló un diario desde el Palacio de Hacienda, Noviembre cerrará con inflación para una caída del 6%. En la autoridad monetaria tiene su propio monitor y pantalla, incluso, que el IPC de este porcentaje será de 5,5%.

Fueron diez veces menores que en octubre, mes en el que Massa no pudo demostrar que la dinámica inflacionaria estuviera caliente, como prometió: la inflación de septiembre rondaba el 6,2%.

Sí, efectivamente, el IPC de noviembre sube alrededor del 5,5% y diciembre repitiera ese número -o inclusive saltaría al 6% (el último mes del año suele ser el más caluroso en materia inflacionaria), la inflación anual subiría al 96,5% en el primer caso y al 97,5% en el según.

Inflación de alimentos

Inflación de alimentos

La inflación de los alimentos frena la acumulación de objetos de valor.

Además de los asesores privados, también desde el punto de vista de la incipiente desaceleración del proceso inflacionario.

La clave viene desde la última semana: sólo el 17% de los alimentos han subido de precio. Se trata del porcentaje menor a partir de junio, ante la disputa suscitada por la mirada de Martín Guzmán del Ministerio de Economía.

Para tener una idea: a principios de septiembre, cuando la inflación superó el 7% mensual, la cantidad de productos con precios más bajos alcanzó el 36,1% del total.

Los datos se complementan con información semestral de la consultora LCG, que monitorea regularmente la evolución de la inflación de alimentos.

El consumo rojo y la venganza mundialista

Lo digo más: en octubre el consumo masivo cayó 4.5% versus octubre del año pasado. La mayor caída de las ventas fue entre los pequeños comercios, que registraron bajas superiores al 11% en algunas comunas del interior.

Gracias a la proliferación de los cheques de valor -que incluyen exclusivamente a las grandes cadenas-, los supermercados quedan en salvo de la contracción. Por el contrario, ellos ganan una parte del mercado, de los consumidores que buscan mejores precios a la mitad del 100% de inflación.

S

S

Las “juntadas” mundialistas impulsan el consumo en los pequeños comercios.

De todas las formas, el Mundial juega a favor de los más pequeños, con iProfesionals de diferentes procedencias del sector.

Se trata de ventas de distintos artículos propios de las “juntas”. En este caso, para ver los partidos de Qatar 2022 por televisión.

Los beneficiarios vienen de las llamas a los de las picadas, también de los antojitos, pero los comerciantes incluyen la carne. Si bien los partidos de Messi y compañía por ora se jugaron fuera del horario del muerzo or supper, los comerciantes creen que la “juntada” camina penosamente antes para compartir el muerzo previo al partido.

Si se quiere, son detalles “de color” del partido que si está jugando de funda en la economía, cui Massa intenta por todos los medios garantizar los dólares che aviten a brusque devaluation.

Una vez logrado este objetivo, el camino para los próximos meses será aún más tortuoso.

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