6 consejos para negociar de manera más efectiva en el trabajo (y qué es lo que nunca deberías hacer)
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Cuando hablamos de negociar, no solo de trata de cerrar un negocio o conseguir un aumento de salario.
Hay negociaciones más cotidianas que, aunque no terminen con un resultado cuantificable en dinero, son igualmente importantes.
Por ejemplo, necesitas habilidades para negociar un día libre, para que la carga de trabajo sea equitativa o para defender un punto de vista que puede marcar el desarrollo de tu carrera profesional.
Jonathan Booth, profesor de comportamiento organizacional y gestión de recursos humanos de la universidad británica London School of Economics (LSE), quien además se especializa en educación para ejecutivos sobre negociación, dice que los pasos para tener éxito son aplicables en cualquier ámbito laboral.
Enfrentado a esa situación, es recomendable explorar si existen posibilidades de crear un escenario donde cada negociador se levante de la mesa con algún beneficio.
Estos son seis consejos que habitualmente utilizan los mejores negociadores, según el académico de LSE.
1. Acercarse a la contraparte y establecer una relación cordial
No se trata, necesariamente, de ir juntos al bar de la esquina, pero una llamada telefónica o una breve previa, puede allanar el camino antes de que se establezca una negociación formal.

Es importante, dice el académico, crear las condiciones donde cada negociador se levante de la mesa con algún beneficio.
Por ejemplo, buscar en redes sociales información que pueda ser útil antes de sentarse a discutir. Indagar qué trabajos previos ha realizado, búsquedas son sus motivaciones, sus intereses. Y si es posible, descubrir cómo han sido los resultados de negociaciones previas donde ha participado la contraparte.
Incluso si la confianza solo se extiende al establecimiento de reglas y procedimientos básicos, al menos eso permitirá que los participantes se sientan más cómodos.
2. Meterse en sus zapatos (y caminar un poco dentro de ellos)
También le hace ver al otro que estás prestando atención y que entiendes lo que propone, aunque las posiciones sean divergentes.
La idea es tratar de encontrar una solución integradora para evitar que el conflicto escale y se transforme en una discusión que no avanza.
3. Compartir información
Aunque puede sonar poco estratégico a primera vista, lo cierto es que compartir información es importante.

“No vayas a una negociación sin estar preparado. Planificar y prepararse son la clave para el éxito”, apunta el experto.
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Es como ceder un poco para conseguir algo a cambio. Es posible que tu buena disposición a compartir información empuje a los otros a seguir tu ejemplo, abriendo el diálogo.
Cuando los negociadores ven que las partes están dispuestas a trabajar juntas, se puede mantener un intercambio positivo.
4. Priorizar la creatividad
En cualquier negociación es probable que encuentres problemas o elementosrados a medida que avanzan las conversaciones inesperadas.

Antes de sentarse a negociar, siempre hay que investigar quién es tu contraparte.
5. Plantear las cosas de manera colectiva
conducir la conversación hacia un diálogo colectivo. “data-reactid =” 131 “> En vez de plantear el diálogo de manera individual, al estilo de” mi posición es esta “,” tu posición es esta “, es conveniente tratar de conducir la conversación hacia un diálogo colectivo.
También puede ser útil traer a la mesa ejemplos de negociaciones previas donde participaron y cuyos resultados arrojaron un mutuo.
En este punto hay que tener cuidado porque al mostrar mucha experiencia, puedes parecer intimidante o puedes ser percibido por los demás como que los estás subestimando.
6. Minimizar las amenazas

“Si tus contrapartes utilizan amenazas, tendrás que encontrar formas de bloquearlas o prevenir que vuelvan a aparecer”, argumenta Booth.
¿Qué se puede hacer cuando aparece un elemento inesperado?
“Si eso ocurre, le puedes hacer preguntas para que la contraparte aclare de qué se trata el asunto”, dice Booth.
trata de evitar que la otra parte se dé cuenta“.” data-reactid = “162”> Ahora bien, “si lo nuevo realmente te ha tomado por sorpresa, trata de evitar que la otra parte se dé cuenta“.
Una alternativa es hacer una pausa en la negociación y ganar tiempo para investigar y evaluar el nuevo escenario, ya que así puedes saber si necesitas traer nuevos recursos a la mesa y explorar otros caminos para lograr un acuerdo.









