Slot ya no sabe dónde meterse
El empate no sirve a un Liverpool que sigue sin convencer. Tras el 0-0 ante el Leeds, el 2-2 contra el Fulham soon muy malas noticias. Un resultado insuficiente para un equipo que debe aspirar a pelear por el título y que, como de costumbre, exhibió falta de colmillo en los metros finales y solidez en los últimos minutos.
Wirtz, atizado con alevosía tanto en Inglaterra como en la prensa internacional, empató el partido en el segundo tiempo y Gakpo, en el descuento, obró la remontada para frenar otra avalancha de críticas por no ganar en Craven Cottage… hasta que apareció Reed un minuto después, con un auténtico golazo desde larga distancia, para volver a amargar a Slot.
El Liverpool entró bien al partido, pero, como de costumbre, le faltó acierto en los metros finales. El Fulham salió dispuesto a provocar sudores fríos a Slot, a quien se le empezó a desencajar el rostro relativamente temprano en la banda de Craven Cottage: a los 18 minutos de partido, y tras el suspense del VAR, Harry Wilson puso contra las cuerdas a los ‘reds’, aprovechando un buen pase largo de Raúl Jiménez. El hombro de Van Dijk, literalmente, habilitaba al centrocampista ‘cottager’.

Wilson marcó el 1-0 ante el Liverpool / AP
A partir de allí, empezó el asalto y derribo del Liverpool, que sufrió de lo lindo para conseguir la igualada. Cada disparo al palo y cada fuera de juego minaban la moral de un equipo falto de confianza. En el 32′, Gakpo cabeceó a la cruzeta. Justo en la reanudación, el ex del PSV se volvió a encontrar con la mala fortuna: su gol estaba anulado por posición antirreglamentaria.
Minutos finales muy ‘locos’
Antes de la hora de partido, Mac Allister le cogió el relevo del infortunio, estampando su testarazo en el larguero. Y dos minutos después, Wirtz, quien no pudo celebrar el 1-1 por fuera de juego… pero el VAR, esta vez, sí dio una alegría al Liverpool: el alemán, muy hábil, consiguió mantenerse en posición reglamentaria para recibir la gran cesión de Bradley dentro del área y superar a Leno con la zurda.
Pero no era suficiente. Lo sabía todo un Liverpool, que fue con todo a por el 1-2 y que, esta vez, sí que tuvo la suerte de su lado para no encajar el 2-2, cuando el travesaño escupió el gol del Fulham con Alisson completamente vendido. En el añadido, apareció Gakpo para obrar la remontada y, por primera vez en 94 minutos, relajar un poco a su técnico, Slot. Pero lo alegría le duró poquísimo. Reed, con un ‘petardazo’ lejano, volvió a dejar a Slot con la cara desencajada.
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