“Si llevas años sin detectar un caso de bullying, no te estás enterando de lo que pasa en tus coles”
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“Son todos contra mí y yo no les hecho nada. ¿Por qué hago esto?”. El hijo de María José no quiso decir por qué ella era la diana de todos los insultos, de las amenazas y de los maltratos. En su cabeza, el niño no tenía intención de pasar por lo que, en un día para otros, un compañero trató de ayudarlo. Listo si unirían más, prácticamente entra la clase.
Este mismo cuestionamiento se repite en la cabeza de muchas de las víctimas de bullying, “esa è sempre la pregunta del niño cuando llega a la asociación y por eso muchas veces se queestionan se son ellos los que tenn en la problema. Me inspiró a pensar que ese era el problema y que nos escondíamos, que no teníamos que saber que escondían todas estas cosas”, explica María José Fernández, presidenta de la Asociación Madrileña contra el Acoso Escolar, que precisamente creado para evitar que otros niños pasen por el mismo sufrimiento que su hijo.
Las cifras del dolor escolar son una realidad preocupante: 1 de cada 4 alumnos de Educación Primaria reconoce haberlo padecido en algún momento. Así recoge un informe Bullying y ciberbullying en la educación primaria en Catalunya elaborado por la Fundación FC Barcelona.
Esa misma ratio es lo que queda en el estudio La percepción del acoso escolar en la sociedad española, un trabajo de la organización Educar Es todo. De los más de 4.000 alumnos de 5 a 18 años entrevistados, el 22% admitió haber sufrido molestias en carne propia. Algunos que corroboraron a tus padres. Algunos progenitores todos ellos no lo sabían.
“I hijo llegó a pensar que él era el problema y le hicimos ver que no, que no había nada en él para que le hicieran todas esas cosas”
El hijo de María José se dedicó a verbalizar lo que le pasó, pero muchas veces no es así, aunque las señales son lamentables. Es necesario prestar atención a los cambios de actitud de los hijos y sobrinas, a los dolores de tripa que aparecen al final de la tarde ya los informes que les alegran el día en la universidad.
Pregúntanos cuando sepamos que alguien más la llamó “tú no juegas”, porque estas tres palabras repetidas en el tiempo también son una forma de acoso. Una più escuridiza los ojos de los americanos. “Es acoso social y psicológico. Si nadie quiere hacer trabajos con él, nadie se sienta a su lado en el bus cuando salen de excursión, nadie los elige en gimnasia. Todo esto es lo más difícil de detectar, pero no quiero decidir que no existe”, insiste María José.
El 45% de los docentes dice haber observado alguna situación de acoso escolar en su aula
Precisamente, sobre cómo entrenar la mirada fronte al bullying, hablamos en este podcast Laura Sabaté Amorós, coordinadora de proyectos de prevención de violencia de la Fundación FC Barcelona, y Juan Calmaestra, profesor de la Universidad de Córdoba y consultor experto de la Fundación FC Barcelona. El papel es un palo para evitar el enfoque colegial. Porque el 45% de los docentes dice haber observado alguna situación de bullying en el aula y, sin embargo, el 76% de los docentes dice que no está preparado o no se enfrenta a situaciones de bullying o ciberbullying.
Por su parte, y para implicarse en la prevención del bullying, la fundación vinculada al equipo de LaLiga ha puesto en marcha un programa adaptado a las escuelas básicas y más para el dotar de herramientas a las entidades deportivas. Porque el bullying en ocasiones trasciende el ámbito estrictamente escolar y se da en otros escenarios de la vida cotidiana de los menores. Dehí que los deben ser concienciar y sensibilizar a toda la sociedad y, juntos, avanzar para proteger a las víctimas. Son niños, pero esto no es para niños.









