Locura total en Italia con el Como de Cesc Fàbregas: “Es difícil no enamorarse”
Cesc Fàbregas es el entrenador de moda en el fútbol italiano y en el europeo. El Como 1907 está cuajando una temporada espectacular y se postula como candidato serio para disputar la próxima edición de la Champions League. La victoria de este domingo frente al Pisa, con una exhibición de fútbol total, no hace más que corraborar el objetivo de máximos de los lombardos.
El Como desmenuzó al colista de la Serie A, endosándole una manita que le permite mantener un colchón de tres puntos con la Juventus en la pugna por la cuarta posición de la tabla. No sorprende ya el rendimiento del conjunto de Cesc, confeccionado a imagen y semejanza del técnico de Arenys de Mar.

Cesc está obrando un pequeño milagro en el Como 1907 / EFE
Recuerdo para Michael Hartono
Era un partido difícil para el cuadro lombardo en el apartado anímico. Esta misma semana falleció Michael Hartono, uno de los hermanos que poseen la propiedad del club. Para él y su familia tuvo palabras de recuerdo el catalán en la comparecencia tras el encuentro. “Nuestra Champions es la del valor y la humildad de trabajar en un club serio con visión de futuro. Hay victorias y victorias, y hoy para nosotros ha sido la más importante: hemos perdido a una persona muy importante para el club y queríamos mostrarle nuestro respeto. Hoy es importante recordar a Michael Hartono y enviar un abrazo a toda su familia”, apuntaba el exjugador.
Al parón, en Champions
La ilusión se ha disparado a orillas del lago, pero Cesc mantiene los pies en el suelo. Restan ocho jornadas para la conclusión del campeonato y todavía hay mucha tela que cortar. El preparador es consciente de ello y sabe que sus rivales apretarán en el tramo final liguero.
“Se respira un ambiente muy bueno, la gente está satisfecha, pero todos queremos más. La gente está disfrutando del camino; hace seis o siete años éramos un equipo un poco más provincial en la Serie D, ahora estamos dando pasos adelante con jugadores jóvenes y es difícil no enamorarse de ellos por todo lo que aportan. Cuando las cosas van bien, nos mantenemos humildes; cuando no van bien, mantenemos la calma porque sabemos adónde queremos llegar“, apuntaba Cesc.
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