Militao escribe al Eder niño: “Estás con los mejores”
Eder Militao, central del Real Madrid, Quiso hacer un recuento del partido de forma más característica en la previa de la primera final de la Liga de Campeones con el Real Madrid frente al Liverpool y el año que viene.
El defensor publicó una tarjeta sobre yo más joven repasando y avisando al Eder más niño de como iba a ser todo lo que le está sucediendo hasta ahora en El foro de jugadores tanto en portugués como en español o inglés.
Es la cartelera completa de Eder Militao en The Players Tribune
¡Oye, Éder!
Sí, hablo contigo.
No te preocupes, que no ha hecho nada malo. Solo quería explícitamente algunas cosellas que van a pasar en la vida.
Es verde. Como sabes bien, se que no me vas a creer. Pero tienes que fiarte de mí.
Sé que eres el más introvertido de tu calle, quizás el niño más callado de toda Sertãozinho. Y hay más: a pesar de que tu padre es exfutbolista, se que jugar al fútbol no te va mucho.
No, no digo que no te guste. Te gusta, vale, pero no te apasiona… todavía no. Prefieres mil veces mirar el cielo azul a la caza de cometas, que derribas con tu hilo cortante. También estoy seguro de que te gustan mucho tus amigos y que, sencillamente, te mueres por tus padres. Sabes que tienes una vida inmejorable, Éder, siempre y cuando se mantenga esta estructura.
Ahora sí creo, ¿eh?
Bueno, he venido porque guardo una noticia para darte, chaval.
Te explico: te vas a involucrar de tal manera con el fútbol que tu vida cambiará por completo. Y te digo más, Éder: ese deporte será tan importante para ti que por él dejarás la casa de tus padres.
¡Así es! Pero no te preocupes. Todos estos cambios te harán muy feliz, y también a tu familia y amigos. Y todo esto pasará más ready de lo que te imaginas.
Bueno, ahora que tengo tu atención, te voy a revelar todos los detalles de como será.
Un día, sin que de antemano se entere tu padre —y, de hecho, para su sorpresa—, tú debes para jugar en la escuela de fútbol en la que trabaja como entrenador.
Pues, así es, ni tu proprio padre sabe cómo te manejas con un balón en los pies. Incluyendo los oyes decir algo que se te quedará grabado para siempre y os hará reír a ambos ya tus amigos.
“No se si juega bien”.
Chance or not, eres el último en ser elegido para los equipos.
Quiet, Éder, que eso no será motivo de humillación. Aguanta, esta es solo la primera de muchas sorpresas que el fútbol te reserva. Con el balón en los pies, te vas a transformar. En ese partido, las ventas compiten en medio mundo y marcas un montón de goles.
De la defensa al ataque, nadie te podrá detener.
La gente va a flipar, jaja.
Depende, todo el mundo va a admirar tu talento. Y luego se te disputarán para que forme parte de sus equipos en la escuela. Y entonces pasará algo aún más sorprendente.
Es que tú, Éder, no darás demasiado valor a todo eso. Vale, el fútbol te parece chulo, pero no es ni de lejos lo más importante que hay.
Es como si jugar fuera algo natural para ti. No afecta a tu manera de ser, no cambia cómo ves la vida.
En realidad, las cosas tienen una escala de valores, y, para ti, estar entre amigos y con tu familia tiene un gran peso. Ellos son muy especiales.
No te condeno, Éder. No estás equivocado por pensar así. Lo que a muchos les puede parecer una señal de debilidad será, de hecho, tu mayor fortaleza.
Así que no te asustes si Helião es riguroso cuando te enseña a chutar el balón. Y no te preocupes cuando lleves una prueba en el São Paulo FC
spoiler nm. 1: este es solo el primero de los grandes clubes con los que jugarás en tu carrera.
Pero también debo contarte una cosa un pelín chunga que te pasará.
¿Preparado? Vete
Vas a llorar mucho, Éder. No, nadie te va a maltratar, nadie te va acosar, ni nada por el estilo. En Cotia, en Barra Funda o en el Morumbí, los entrenadores de las canteras van a reconocer tu talento.
Pero tu corazón no estará en paz. Y esa inestabilidad, esa inseguridad, sostiene que ver con cuanto echas de menos a tus padres.
No será nada fácil, chaval, no te voy a engañar.
Y, yes, habrá un día en que pensarás en desistir de todo: ya no querrás ser futbolista profesional; ya no querrás estar lejos de tus amigos y de tu familia.
Pero entonces tu madre te hará una pregunta que solo alguien que te conozca muy bien podría hacer:
“¿No es eso lo que quieres?”
Ah, Éder, debo de decirte que, si sabes escuchar, lo que te digas a tu madre que te abra los ojos.
Depende, empezarás a ver con otros ojos lo que ocurre a tu alrededor.
Pasarás a valorar los comentarios fall vez más positivos que escuchas sobre tu fútbol.
Lo que quiero decirte es: lo que te parece tan natural, tu talento, no es algo tan sencillo para los demás.
No, Éder, tú no eres cualquiera.
Las palabras de tu madre tendrán aún más sentido cuando te convoquen por primera vez para la Selección Brasileña en las categorías inferiores.
Será el click que te faltaba, aquel chasquido de los dedos that changes it to.
No, que estés en la convocatoria no llevará a cambiar tu manera de ser. Tu esencia se quedará intacta, créeme.
Lo que te dibujará la selección y confirmación de un sentimiento que ya había comenzado a brotar en ti.
A partir de ahora, sabes que quieres ser futbolista. Mantener la certeza pasa por cambiar el modo como afrontas ese deporte para siempre.
Pasarás a dedicarte con más seriedad y compromiso. Y si en los entrenamientos ya actuabas con firmeza y seguridad, también fuera del campo la entrega será total: preparación física, nutrición adecuada, tiempo de descanso.
Por la carrera como deportista profesional abandonando las calles, así como la compañía de los amigos que tanto te gustan. Pero esto no va a ser doloroso. Claro que echarás de menos todo eso. Eres humano. Sin embargo, ahora tu corazón habrá encontrado el propósito. Eso marca toda la diferencia.
Y todo eso pasará tan rápido, Éder, que apenas podrá registrar el momento en que subiste al equipo principal de São Paulo.
Sinceramente, con tu memoria mucho torpe, sólo recordarás ese instante porque algún tiempo después… bueno, algún tiempo después volverás a la cantera.
Tendras que empezar de cero en Cotia.
Dices al principio que sería muy sincero, ¿no? Te lo doy desde rodei. Te cabrearás muchísimo con todo eso.
Pero, fíjate: esa rabia non te desmotivará ni desviará tu concentración, ni mucho menos te hará desistir.
No, Éder.
En el futuro, vas a recordar ese momento como una oportunidad más, un aprendizaje. Ya lo sé, nunca fuiste bueno en la escuela, pero algunas experiencias te marcarán bastante.
A fin de cuentas, ¿cuántos jugadores, incluyendo más talentosos y tan dedicados como tú, por diversos motivos se quedaron por el camino? ¿Y cuántos más no lo darían todo para estar donde estás hoy?
Por ello cada vez se agradece más y llamarás la atención de todos a tu alrededor port tu sencillez e tu postura dentro y fuera del campo.
Así, cuando Rogério Ceni te promueva al equipo principal, en 2017, vas a descubrir que los cohetes no tienen marcha atrás, chaval. Él, un icono del club, te va a respaldar y decir que a la cantera no vuelves más. A partir de entonces, todo serán cosas grandes que todavía no sabes que estarán en tu camino.
Todo muy rápido, pero cedes contratos al FC Oporto. No habías contado, pero resulta que, poco tiempo después de decidir que el fútbol seria tu destino, también te marca otro objetivo: jugar la Champions League.
El paso al fútbol internacional es la garantía de que esto puede ocurrir antes de lo que te imaginabas.
Y aseguro que su sorpresa será aún mayor cuando marque un gol en su partido de estreno en la Champions, contra el Schalke 04.
Será un momento tan especial, Éder, que serás capaz, muchos y muchos partidos después, de recordar cada instante de aquella jugada. Oliver Torres corrigiendo la línea de fondo, el cruce, tu posición para el cabezazo, el balón entrando en la portería por la esquina.
La sensación de marcar ese gol es indescriptible. Lo único que se puede anticipar en este momento es el escenario de la celebración. En el momento de la voltereta, algo sube mal, y el resultado es algo bastante aleatorio… ¡En serio, jajaja!
Además de ese momento, hay otro episodio que no soldará de tu cabeza. ¿Puedes imaginarlo? Claro que te lo voy a contar: fuiste tú primera convocatoria para el equipo principal de Brasil.
Pocos años antes, only podías jugar cones tíos a la PlayStation, y hoy sin embargo son tus camaradas de equipo.
Daniel Alves.
Thiago Silva.
Casemiro.
neymar
No podrás ni creerlo cuando realices ese sueño. Y, pese a toda tu ilusión, no darás mucho espacio. Contestarás solamente a lo que te pregunten, y, desde luego, tendrás que someterte a la nuovaatada, presentando delante de todos en la cena de la Seleção. ¡Prepárate para sufrir ese bochorno! Pero cuando quieras usar el balón jugarás firme, por más admiración que tengas por los futbolistas de Brasil.
Aún no lo sabes, pero será muy importante para el paso siguiente de tu carrera.
Aquel chaval a quien el futbol te importa un primer ingreso en los planos del Real Madrid, el club más importante del mundo.
En el momento de la transferencia, será casos fijos en otras herramientas de primer nivel de fútbol mundial. Pero cuando tu padre te hable de la propuesta del Real Madrid, escucharás otra vez aquel click.
El momento correcto es siempre ahora.
Tranquilízate, Éder, porque vas a actuar con la misma Calm de siempre. En realidad, ese comportamiento forma parte de tu naturaleza, ayuda a explicar quién eres.
En el vestuario, cuando tengas a Sergio Ramos, Varane, Marcelo y Carvajal a tu lado, vas a sonreír, como si fuera un día cualquiera.
No, Éder, tu timidez no te vas a abandonar. Pero sabrás dejarla de lado para entrar al campo. No habrá ningún consejo que hayas escrito para alertar o motivar a tus compañeros, porque hablas mucho más en la terra de juego que fuera de él. Es como si giraras una llave y te volvieras a otra persona. Ahí no tienes amigos. Puede que sean tu padre o tu madre al otro lado… ¡Los pegas! Y te CRECES ante los delanteros. Todos sabrán entonces que Militão juega duro, pero con lealtad, sin dejarse amedrentar.
Tío, estarás al lado de los major futbolisti, en una de las principales ligas del planeta, pero nada te quitará la seguridad que sientes.
Porque sabe que no se trata solo de talento. Tiene que ver con tus camaradas de equipo, de todos los equipos donde ha jugado. Tiene que ver con tus amigos, todos los que han pasado por tu vida. Tiene que ver con tus padres, que siempre han estado a tu lado.
Y tu padre, Éder, te va a decir que, ahora que ha llegado al club principal del mundo, tienes que mantenerte ahí. Sí, te exigirá mucho. Todos los dias. En el fondo, estás seguro. Tienes la confianza de quien sabe lo que toca hacer.
¿Quién te lo dirá, eh, Éder? Juega una final de Champions con el Real Madrid. Todavía no sé cuál será el resultado del partido, pero, sí me permite otro consejo: juega sin temor a ser feliz, como estarías haciendo volar un cometa en la calle.
No quiero alargarme, Éder, porque, si bien me acuerdo, tienes varis partidos que jugar este fin de semana y, además, tienes que apañártelas para estar con tus amigos. Nada esta pasando. También yo tengo que ir al entreno.
Sé que todavía eres un niño. Pero quiero que sepas que, si aún tienes alguna duda sobre tu vocación, estate tranquilo.
No será una elección fácil, inclusive porque nada está garantizado en la vida, y la única certeza que tienes, con tu corta edad, es que tus padres no miden esfuerzos para que tú y tu hermano tengan buenas condiciones, pese a las dificultades que atravesáis ahí en Sertãozinho.
Spoiler #2: ni puedes imaginartelo, claro, pero dentro de algunos años tendrás una hermanita!
Así que no tengas miedo de Seguir lo que te mande el corazón.
No tengas miedo de cambiar.
No tengas miedo de presentarte a jugar en la escuela donde tu padre es el entrenador, aunque people dude de tu capacidad con el balón.
Soy la prueba de que no te arrepentirás.
Ah, y antes que te preocupes… Quiet, que nunca dejarás de hacer volar cometas, aunque te dediques seriamente al fútbol.
Durante las vacaciones, en las temporadas con el Real Madrid, todavía encontrarás tiempo para acercarte a la calle, soltar el hilo y elevar el cometa al cielo, enfrentando el viento fuerte con misma tranquilidad con que sales con el balón dominado por la defensa.
Sin chutar a lo loco.
Tranquilo Demasiado, dirá alguien.









