Pataleta de un Guardiola resignado que podría despedirse de la Premier
El Manchester City dejó escapar ante el Everton los tres puntos… y probablemente la Premier. Los de Pep Guardiola le pusieron el triunfo en bandeja al Arsenal tras no ser capaces de superar al cuadro de Liverpool, que llegó a golear 3-1 en el 81′ antes de que Haaland y Doku rascasen un insuficiente empate.
Fue tras el encuentro cuando Pep Guardiola se mostró decepcionado y lamentó que el Manchester City ya no depende de sí mismo. “La Premier ya no está en nuestras manos. Antes era así, ahora ya no. Aún tenemos partidos por delante. Ya veremos qué pasa. Es mejor que una derrota. Jugamos para ganar, pero nos llevamos el punto y vamos a continuar hasta que termine“, dijo en declaraciones a ‘Sky Sports’.
El técnico de Santpedor, eso sí, valoró positivamente el partido de los suyos: “Una actuación realmente buena. Hicimos una primera parte excepcional. Fue muy difícil con su físico“. Y quiso buscarle justificación al pinchazo, asegurando que “jugar contra el Everton fuera de casa siempre es difícil y les doy crédito por su aplomo y agresividad”. “No es fácil porque juegan muy bien a la defensiva, con 10 jugadores ahí y las transiciones con Beto y Dewsbury-Hall”, valoró.
Directo a por Pickford
Pero antes de todo ello, Guardiola también protagonizó una de esas imágenes que rápidamente se hacen virales y en las que aparece el técnico del City en primer plano de vez en cuando. Una vez finalizado el partido, Pep entró al terreno de juego para mandar una felicitación envenenada a sus rivales, principalmente a un Jordan Pickford con el que tuvo sus más y sus menos.
Según captaron las cámaras de televisión, nada más pitar el colegiado el final del encuentro, Guardiola se acercó al guardameta del Everton y, con una irónica sonrisa, le echó en cara algo que durante el partido no le había gustado al técnico.
Pickford contestaba con cara de incredulidad, mientras Guardiola le daba golpecitos en el pecho, primero con el dedo índice hasta en dos ocasiones y, posteriormente, con palmadas a la altura del hombro tras agarrarle del brazo para que Pickford escuchara atentamente su ‘discurso’. El portero, eso sí, no entró al trapo y simplemente se dedicó a asentir con la cabeza hasta que Pep se cansó de recriminarle.
Una muestra más de que el empate no sentó nada bien al entrenador del Manchester City, que luego se mostró molesto con el arbitraje por una entrada sobre Doku: “¿Qué puedo decir? Tarjeta amarilla. 50 segundos, Doku fuera, esperando para volver. ¿Roja? No es mi trabajo”.
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